Damnificados de Briones, a la espera de casas

17 de noviembre de 2014 - 00:00

El área de jugar de la pequeña Valentina son los portales de casas deshabitadas. Hay algunas viviendas que están cerradas, a otras se puede acceder con cierta facilidad.

Ella ignora la realidad de la Ciudadela Briones, ubicada en las estribaciones de la colina de la parroquia San Pablo, donde habitan algunos de sus familiares.

En el lugar, hace año y medio, la loma se desmoronó —a causa de las lluvias— dejando varias casas anegadas, con paredes cuarteadas y otras casi destruidas. Personas que las ocupaban están en un albergue, en el antiguo hotel El Concorde, otras fueron acogidas por familiares, pero Darío Chávez prefirió seguir en el sector.

Al mostrar la casa que construyó fruto de su trabajo fuera de la provincia, su rostro cambia de semblante. Parece que la tempestad está presente en el lugar. El piso de la villa se inclinó. Parece que en cualquier momento todo caerá, la vida de este hombre corre riesgo. Pero allí, en un recóndito espacio, está la pequeña tienda con la que consigue el sustento para su familia, ahora albergada en El Concorde.

“El día de las lluvias fuertes tuvimos que salir de las casas para salvar nuestras vidas. A mi hijo, en ese entonces de 25 años, le cayó una pared y lo tuvimos en el hospital por varios días. Ese aguacero fue tremendo”, recuerda Chávez, presidente de la Asociación de Damnificados de la Ciudadela Briones.

Algo que le preocupa es que la tierra se siga deslizando. “Ya vamos para 2 años y no nos reubican. Nosotros estamos pidiendo que nos den nuestras casas”.

Comenta que para su familia estar en El Concorde es como haber ingresado a una cárcel, por ello la desesperación de salir de este albergue que al principio era temporal.

El alcalde de Portoviejo, Agustín Casanova, tiene la predisposición de ayudarlos. Se comprometió a buscar terrenos para su reubicación. José Cevallos, dirigente de San Pablo, explica que se ha solicitado la demolición de las casas deshabitadas que están por caerse, porque son un riesgo y “muchas veces sirven de guarida para delincuentes”.

Son 89 familias damnificadas, de ellas, 32 están en El Concorde. Como dirigente conoce que en otros sectores se han incrementado los deslizamientos, como en la Che Guevara, Los Ceibos y El Rocío.

Explica que el trámite para obtener nuevas viviendas lo han hecho con las autoridades competentes. “El Miduvi ya tiene toda la información de los compañeros que están afectados. Se espera solo que el Municipio done los terrenos”, dice.

Patricia Soledispa, funcionaria del área de gestión de riesgos del Ministerio de Inclusión Económica y Social, confirma que se trabaja en el tema de reasentamiento de las familias.

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