Regeneración no alejó a la delincuencia del mercado 9 de Octubre

12 de agosto 00:00

La regeneración hecha al mercado Nueve de Octubre no ha solucionado  los problemas de inseguridad.
Aún hay prostitución en sus alrededores, el comercio informal ocupa las veredas y los robos, asaltos, arranches y venta de droga son hechos comunes  todos los días.

“Tengo temor de llegar a este sitio por los antecedentes de actividades delictivas que se dan”, dijo Carmen González, mientras que Marcia Morales, señaló que acude al lugar, pero le siente  temor que en la plazoleta le quiten sus compras.

El centro de abastos, tras su readecuación  que finalizó en el 2009 a un costo de $12 millones, según los usuarios, cambió en lo físico, pero no mejoró la seguridad.

La edificación, que ahora luce renovada, se financió con  $9 millones de un préstamo otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y $3 millones como contraparte de la Municipalidad de Cuenca
En este espacio trabajan 257 comerciantes, de los cuales 215 están en el interior  y 96 en la Plaza Rotary.

La regeneración tuvo como objetivo mejorar la calidad de vida de los comerciantes y al mismo tiempo disminuir la inseguridad, sin embargo esto último no se ha conseguido ya que aún es considerado este sector como zona roja.

Los trabajos de recuperación incluyeron la construcción de un parqueadero para 150 carros, cuyos espacios no se llenan en su totalidad, debido justamente al temor que hay entre los usuarios.

En esta zona el Ecu 911 tiene instaladas 3 cámaras para la vigilancia durante las 24 horas, pero pese a ello y a la cercanía de un Puesto de Auxilio Inmediato (PAI) no es suficiente para garantizar la seguridad de quienes llegan a hacer sus compras.

Fernando Figueroa, titular de la central de emergencias, dijo que en la última redada hecha en junio fueron detenidas 11 personas, acusadas de venta de droga y asaltos, y que la mayoría frecuentan el mercado.

“Por más que haya cámaras o un Puesto de Auxilio sigue siendo zona roja”, dijo funcionario, agregando que en los alrededores  se vende drogas. “Es un microtráfico permanente que existe”, sostuvo.

Al respecto, el principal del Comando de Policía Azuay No 6, Lenín Bolaños reconoció que aún susbisten los problemas en el lugar y sus alrededores.

Hizo un llamado para que todos pongan de su parte para salir adelante en la lucha contra el hampa.
“Hay un cambio estructural, físico, pero el verdadero cambio lo hacemos los usuarios”, dijo.

Admitió que el lugar es frecuentado por personas en estado de embriague y de expendedores de drogas.
“Lamentablemente porque el delincuente vive de eso”, acotó.

De su lado, la dirigente de los comerciantes, Rosa Matute, manifestó que se ha realizado un trabajo conjunto con los venededores, primero para que sus hijos sean aceptados en las guarderías que existen en  este sitio y además dijo que sus compañeros se han puesto  de acuerdo para instalar cámaras la interior de este centro de abastos.

“También vamos a dar nuestro aporte para que la seguridad sea integral”, manifestó la representante de los vendedores.

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