Otras comunidades de Imbabura imitan esta celebración

El Pawkar Raymi Peguche Tío conjuga la tradición y el deporte

Durante 14 días, la comunidad celebra la fiesta del florecimiento. El Mundialito de Fútbol es uno de los eventos principales en el que participan los migrantes.
04 de marzo de 2017 00:00

Cada año la comunidad de Peguche, ubicada al pie del volcán Imbabura, al norte del cantón Otavalo, vive a lo grande una de sus celebraciones más importantes, el Pawkar Raymi Peguche Tío.

Esta fiesta inició en 1995 con el nombre de Peguche Tío Carnaval. El eje central de la festividad fue el Mundialito de Fútbol Indígena, un campeonato que se mantiene hasta la actualidad.

Cerca de 40 equipos de fútbol, provenientes de diferentes comunidades, compiten por la réplica de la copa del mundo en un torneo que dura casi 2 semanas.

Medallas, copas, trofeos y regalos son entregados a los mejores deportistas. Se llama Mundialito porque varias escuadras tienen nombres de equipos de fútbol reconocidos a escala mundial y porque varios representan al país al que han migrado sus integrantes.

En 1999 el nombre de la festividad cambió a Pawkar Raymi o Fiesta del Florecimiento. Con ella, los habitantes del sector agradecen a la Pachamama (madre tierra) por los productos que se siembran en septiembre y que florecen en febrero.   

Esta celebración también sirvió para posicionar como una plataforma artística para los ritmos andinos y como un espacio para el reencuentro familiar. Miembros de la comunidad que se encuentran en diversas partes del mundo retornan cada año para participar en la fiesta.

Luego de 22 años de trabajo permanente, el Pawkar Raymi es una de las actividades más representativas en Peguche, y, gracias a ella, son varias las comunidades de la provincia de Imbabura y del país que desarrollan eventos como este, que no celebran el carnaval como tal, sino que revitalizan y practican la fiesta del florecimiento con sus simbologías específicas.

La fiesta inicia en la Plaza Cultural de Peguche, donde se realiza una misa de acción de gracias en honor a la patrona Santa Lucía, le sigue la quema de la chamiza, los castillos, las vacas locas y juegos pirotécnicos. Es una noche de integración comunitaria, en la que jóvenes, niños y adultos compartirán en un ambiente de alegría.

Posteriormente se realiza la inauguración del campeonato de fútbol indígena con el desfile o Pakta Ripashunchik, que inicia desde la entrada principal de Peguche, recorre las principales calles de la comunidad hasta la cancha donde se disputarán los partidos.

Grupos de música, danza y las candidatas a Ñustas acompañan a los equipos de fútbol, básquet y a sus madrinas. Las Ñustas son jóvenes con la misión de visibilizar a las mujeres indígenas de sus pueblos y promover la interculturalidad. Son elegidas en un certamen similar al de los reinados mestizos.

Parte fundamental de estas festividades es la Tumarina, una ceremonia ancestral que representa el modo de entrar en comunión entre los seres humanos y la Pachamama.

Los participantes toman baños en las vertientes con flores silvestres para entrar en comunión con el flujo vital de la naturaleza.

El evento culmina con el Wara Chimbachik o nombramiento del nuevo prioste. La comunidad le entrega a un miembro de la misma una vara, que simboliza el poder para que organice la celebración de la época del Florecimiento-Pawkar Raymi del año siguiente. (I)

En las fiestas también se celebra la visita de compatriotas que han migrado a diversas partes del mundo.
Foto: Archivo / EL TELÉGRAFO
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