Ciclistas urbanos exigen campañas de respeto para todos los protagonistas de la movilidad

La lluvia multiplica los problemas cotidianos de los ciclistas en Quito

Los baches y alcantarillas sin tapa y llenos con agua son los principales obstáculos que los amantes de la movilidad alternativa deben afrontar.
01 de abril de 2017 00:00

La fuerza de la actual época de lluvias que afecta a la mayor parte del país también incide negativamente en los ciclistas urbanos, quienes comentan que la proliferación de baches y la imprudencia de los conductores son los principales riesgos que deben enfrentar.

Para Alex Puente, vocero de la organización Ciclópolis, conducir una bicicleta en la ciudad se ha convertido en un deporte de riesgo, pues quienes utilizan este medio de transporte dentro de la urbe se hallan desprotegidos.

“Es una lucha diaria; uno debe estar atento para salvaguardar su vida”, dice Puente, y agrega que esta situación empeora con la lluvia porque los huecos y las alcantarillas sin tapas se llenan con agua “volviéndose invisibles y peligrosos”.

El activista opina que a pesar de los avances, Quito aún no es una ciudad amigable con los ciclistas, pues todavía falta infraestructura, como ciclovías, y educación que incluya una campaña de convivencia entre todos los actores de la movilidad. Explica, por ejemplo, que muchos conductores estacionan sus carros en las ciclovías y otros, por esquivar los huecos, invaden las rutas exclusivas para ciclistas.

Carlos Zurita, representante de Biciacción, usa su bicicleta todos los días y asegura que las calles de la capital presentan problemas para los ciclistas. Considera que la creación de una ciclovía no solo consiste en separar los carriles, también es necesario que la superficie sea la adecuada, que no sea resbalosa, que las alcantarillas estén al mismo nivel de la vía, entre otras adecuaciones que aún faltan en la ciudad.

“Si, en general, es un reto para los ciclistas usar las vías y ciclovías, movilizarse en estos momentos con este clima, es aún más difícil”.

Zurita recomienda que los usuarios apliquen estrategias para ser visibles en las vías y evitar ser arrollados por los carros.

Diego Puente, fundador del Ciclopaseo en Quito, dice que para que una ciudad sea amigable con los ciclistas debe cumplir 3 aspectos: calidad y cantidad de infraestructura que facilite el uso de bicicletas; mejorar la cultura y convivencia ciudadana, y tener protección y control de la autoridad. En la capital aún estarían pendientes varios elementos de estos 3 puntos.

Puente explica que aunque en Quito se ha avanzado en infraestructura, esta no es suficiente para garantizar un espacio en la vía para los ciclistas; falta aún más en cuanto a cultura y convivencia ciudadana, pues no se han hecho campañas adecuadas para generar aceptación, comprensión y promoción el uso de la bicicleta y el control no es constante.

Según Puente, hace 4 o 5 años se calculó que unos 20 mil viajes diarios se realizaban en bicicleta en Quito y se contabilizó que había más de 30 mil usuarios activos del sistema público de bicicletas.

Esas cifras, sin embargo, habrían bajado en los últimos 3 años, de acuerdo con datos presentados por la Secretaría de Movilidad en Cotacachi el fin de semana pasado.

El vocero de Ciclópolis dice que las vías de Quito no soportan más carros, por lo que la bicicleta es una alternativa, pero se requieren políticas públicas para incentivar su uso. Zurita agrega que la ciudad está en construcción y no bastan las ciclovías o la bicicleta pública; “se debe sostener esos procesos y mejorarlos”. (I)

La reducción de visibilidad debido a la lluvia es uno de los problemas de los ciclistas en la época invernal.
Foto: Mario Egas / EL TELÉGRAFO
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