Consorcio trabaja en 2 estaciones de la capital

Los árboles de La Carolina se talan para construir El Metro

- 31 de mayo de 2016 - 00:00
Los obreros del consorcio Acciona-Odebrecht talaban árboles ayer en el espacio de construcción de una de las paradas, en el cruce de República y Eloy Alfaro.
Foto: Álvaro Pérez/El Telégrafo

La Carolina (en el centro-norte de Quito) tiene menos árboles desde que arrancó, a inicios de mayo, la construcción de las estaciones del Metro que estarán ubicadas en los extremos norte y sur del parque.

En la intersección de la av. Naciones Unidas y Japón (parada Carolina Norte), por ejemplo, 4 o 5 pedazos de troncos sobresalen del suelo como muestra de que en ese punto existía un número indeterminado de árboles.

En tanto que al borde de la calle Japón, por fuera del cerramiento que delimita la obra, restos de árboles talados forman una montaña de desechos que esperan su retiro. En la esquina suroccidental del espacio público, sobre las avenidas República y Eloy Alfaro, la tala continuaba hasta ayer.

Obreros del consorcio Acciona-Odebrecht escalaban este lunes los árboles en ese rincón del parque para cortar, sierra en mano, las ramas como primer paso.

Tras terminar el trabajo de desbroce del follaje, sierras eléctricas se utilizaban para derribar la parte alta del tronco y lo que quedaba de las ramas. La siguiente tarea consistía en terminar de convertir en pequeños pedazos el tronco. La tarea le toma a un grupo de trabajadores alrededor de una hora.

Las opiniones de los usuarios del parque y transeúntes sobre la eliminación de las especies varían desde quienes lo ven como un atentado a la naturaleza hasta los que lo consideran un mal necesario.

Julio Albán, quien -afirmó- trota todos los días alrededor del espacio público, considera que las técnicas constructivas modernas impiden “que se afecte el medio ambiente como se hace en La Carolina”.

Albán también cree que pudieron elegirse otros puntos del parque para establecer las estaciones o delimitarse de mejor manera las áreas de construcción para no tener que cortar los árboles.

Sandra Pinto, en cambio, opinó que la tala “es parte del precio que hay que pagar por el desarrollo de la ciudad”, uno de cuyos elementos es la construcción del Metro. (I)

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