Quiteños, cada vez más convencidos de que lo urbano puede ser verde

23 de abril de 2012 - 00:00

Después de haber recorrido un largo camino para llegar al área que se reforestaba, varios niños, acompañados de sus padres, subían camino a la entrada del Parque Metropolitano Guangüiltagua, luego de concluir su “asignación” a  favor de recuperar los espacios verdes: sembrar un árbol.

“Ya terminé, estoy aquí desde muy temprano, vine con mi papi, él me ayudó toda la mañana”, contó Andrés Falconí, uno de los niños del colegio Shyris, quien cansado, con su pala en mano, llegó hasta donde lo esperaban autoridades del Municipio capitalino que debían recibir  las herramientas de trabajo que suministraron a los participantes.

En el encuentro se pretendía sembrar 10.000 árboles, con el apoyo de instituciones educativas y moradores de los sectores aledaños.

Las intervenciones están orientadas a fortalecer los corredores verdes urbanos conocidos también como Red Verde Urbana. Esto consiste en un sistema de áreas interconectadas que intercalan avenidas, aceras, con espacios naturales, como quebradas, parques metropolitanos, entre otros, con el fin de mejorar la calidad de vida de los residentes.

Roberto Pozo, miembro de la Secretaría de Ambiente, narra que esta iniciativa surgió después de los múltiples incendios forestales en verano del año 2009, por lo que al siguiente año “el alcalde creó el programa que se llama  Remediación de Incendios Forestales en 2010”.

La Secretaría de Ambiente, con el apoyo de la Gerencia de Espacio Público y la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps), continúa impulsando este esfuerzo que sólo en febrero pasado logró la plantación de 9.000 árboles, informó Pozo.

El funcionario añade que “la idea es recuperar los espacios mediante mingas y siembras de árboles que permitirán que los jóvenes y los visitantes puedan disfrutar de un espacio  verde y de un espacio que provea de oxígeno”.

Como parte de la actividad se hicieron divisiones con lotes para crear barreras contra vientos, para ayudar a mejorar el sitio.

“Aquí en el Metropolitano hemos convocado a colegios y universidades, entre ellos el colegio Shyris con 40 niños, además de los padres de familia, quienes han trabajado el tema de mantenimiento de árboles”, señaló Pozo.

Maritza Coello, estudiante de la Escuela Politécnica Nacional, también formó parte de este proceso. “Estoy contenta porque esta fue una intervención por medio de la ingeniera de Ecología y Medio Ambiente.

Ella preguntó si queríamos participar y preferimos asistir porque los fines de semana tenemos tiempo libre, y qué mejor actividad que sembrar un árbol que ayude a la recuperación del espacio”.

En esas plantaciones se usan alrededor de 15 especies nativas, desde la chilca, el sacha capulí, el arrayán, puma maqui, entre otras. “Todo depende de los pisos climáticos”, resaltó Pozo, “ya que no es lo mismo plantar en Cumbayá que hacerlo en el Metropolitano”. Los árboles provienen de los viveros municipales y otros han sido adquiridos en viveros privados.

El próximo encuentro  de reforestación se realizará  el 28 de abril, a partir de las 08:00, en áreas comunales, parques barriales y metropolitanos.

Finalizada la jornada, a los chicos los esperaba un refrigerio; una forma de recompensar su cansada, pero comprometida labor.

Los grupos voluntarios pueden unirse a este proceso de forestación a través de las organizaciones barriales enviando una carta dirigida a la Secretaría de Ambiente.

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