Plataforma Uber innova y crece pese a la protesta del gremio de taxistas

- 29 de noviembre de 2018 - 00:00
Desde 2017 funcionan las bicicletas eléctricas, mientras que los scooter eléctricos salieron al público hace seis meses. Aún no llegan a Ecuador.
Foto: Verónica Endara / El Telégrafo

La compañía estadounidense busca solución a los problemas de movilidad dando a sus usuarios diversas opciones para transportarse por la ciudad. Uno de sus objetivos es disminuir los vehículos en las vías para bajar la congestión.

Más de 80.000 usuarios solicitan por lo menos un viaje mensualmente a través de Uber en Ecuador. Este aplicativo de movilidad llegó al país en 2017 y su uso aumenta en medio de protestas del gremio de taxistas.

La compañía, que fue fundada en 2010 en San Francisco, Estados Unidos, actualmente está presente en 600 ciudades de 65 países. En Latinoamérica cuenta con 2.000 empleados ubicados en 15 países, con más de un millón de socios conductores y 30’000.000 de usuarios.

En el lugar que nació la aplicación se acogió de buena manera esta solución de movilidad a través de la tecnología, pese a que cuenta con varios sistemas de transporte público eficientes, como buses urbanos, trolebuses, tranvías y metros subterráneos y en la superficie. Además de tener vías amplias y bien señalizadas.

Sin embargo, no todas las ciudades del mundo han visto con buenos ojos esta app, no de parte de los usuarios, la mayoría, porque están satisfechos con el servicio, sino por los choferes de taxis.

París, Buenos Aires, Bogotá y Madrid son algunas de las ciudades donde el gremio protestó para que se prohíba el uso de la aplicación, pues consideran que hace transporte ilegal y les merma los pasajeros.

Quito no se quedó atrás en esta demanda. En reiteradas ocasiones el gremio de taxistas solicitó en las calles la salida de Uber y de cualquier otro aplicativo de este tipo. Esto pese a que la movilidad en la ciudad es caótica en horas pico y las quejas de los pasajeros es constante por el servicio del transporte público y de taxis.

Pese a las protestas, Uber no se detiene y crece a medida que innova sus productos. El principal objetivo de la compañía es solucionar la congestión vehicular con una movilidad alternativa, “una movilidad del futuro” como la denominan. Compartir el carro es una de ellas.  

Andrew Salzberg, encargado de Transportación en Uber, explica que en Estados Unidos el 85% de autos es de uso personal, es decir va una persona, y solo el 2% es de transporte público. Además, el 95% del tiempo el carro está estacionado, una realidad que se repite en la mayoría de países del mundo. La tendencia sin embargo -continúa- es que la gente siga comprando vehículos.

Salzberg expresa que Uber trata de cambiar esta realidad. Según estudios, dice, si la gente compartiera sus vehículos bajaría el 97% la incidencia de carros en las vías, pues solo se necesita el 3% para mover actualmente a toda la gente.

Otra opción para combatir la congestión vehicular, incluso la contaminación ambiental, es el uso de transportes alternativos. Uber cuenta con sus productos Jump, que son bicicletas y scooter eléctricos.

Estos productos funcionan en pocas ciudades de Estados Unidos, pero su aceptación ha sido amplia. Rachel Holt, encargada del departamento de Nuevas Movilidades de Uber, asegura que el 50% de los usuarios del aplicativo utiliza estos servicios. Considera que se adaptarán bien en Latinoamérica, pues los recorridos son cortos.

A criterio de Gui Telles, director de los productos Jump, para que estos funcionen las ciudades necesitan regulaciones que apoyen la innovación y no las bloqueen.

Según Telles, el tráfico vehicular es un problema grande en varias ciudades del mundo en el que se pierde tiempo, dinero y se contamina el ambiente. Uber -dice- presenta opciones de cómo mejorar la vida de las personas transportándose de manera eficiente.

En Quito existe la Ordenanza 194 que promueve la caminata y la bicicleta como medios de transporte sostenibles, pero aún no se aplica en su totalidad. Con esta norma se obliga a entidades municipales -entre varios puntos- a priorizar este modo de transporte y ejecutar obras para su aplicación, como ampliar ciclovías y recuperar veredas.

Según la concejala Daniela Chacón, el 80% de los viajes que se realizan en Quito en automóvil son de menos de cinco kilómetros. Esa distancia se la podría realizar en una combinación de modos de transporte más sostenibles. Y en esto están claros los representantes de Uber.

La compañía busca que el usuario pueda planificar su viaje con anticipación y todo desde la aplicación: que reserve una bicicleta, compre los pasajes del bus (un servicio en el que aún trabajan) y tenga un carro para compartir cerca de la parada.  

“Uber va en la dirección correcta en liderazgo, cambiando los valores, tratando de cambiar la mentalidad de las personas para mejorar la movilidad en el mundo”, dice Ryan Rzpecki, CEO de los productos Jump.

Muchos de los servicios Uber aún no funcionan en Ecuador. Y aunque en ciudades como San Francisco ya se habla y se aplica esta movilidad del futuro, en Quito se planifican nuevas protestas para que se prohíban estos aplicativos, así como para que no se legalicen más taxis informales de lo que se tenía planificado dentro del proceso de regularización que lleva adelante el Municipio. (I)

Avances
Uber air
La compañía inició este proyecto hace dos años para movilizar a cinco personas en pequeños aviones eléctricos, pues estima que dos tercios de la población mundial vivirán en ciudades grandes en 30 años. Las pruebas empezarán en 2020.

80 mil usuarios solicitan por lo menos un viaje mensualmente a través de Uber en Ecuador.

Alquiler de tráileres
Uber cuenta con servicio de tráileres. Los conductores consiguen más seguido cargas y su pago es más rápido.

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