La contaminación del aire sería aplacada con las lluvias

21 de septiembre de 2012 - 00:00

La tarde del pasado miércoles las primeras gotas de lluvia cayeron en el sur de la capital y en el Valle de los Chillos. Según varios expertos consultados, eso ayudará a controlar los incendios forestales y reducir las probabilidades de nuevos flagelos, porque humedece la vegetación.

Fabián Salas, técnico del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), indicó que para hoy se prevé más lluvias, principalmente en el sur de la capital, en donde las nubes se están condensando con mayor rigurosidad.

Las primeras lluvias a más de humedecer la tierra y la vegetación, también permitieron que  las partículas de humo generado por los incendios se dispersen y así disminuya la contaminación en el aire.

Según los monitoreos diarios del aire que realiza la Secretaría de Ambiente del Municipio, las partículas de humo de los flagelos forestales suscitados en los Valles se desplazaron con el viento hacia la ciudad y se concentraron en el Centro Histórico, lo que elevó los niveles de contaminación, indicó Ramiro Morejón, titular de la entidad.

Con la lluvia registrada la tarde del miércoles, los residuos y partículas de humo se asentaron evitando que se propaguen a otros sectores y estos sean absorbidos por la ciudadanía.

Cabe señalar que el humo que producen los flagelos no es solo de residuos vegetales, sino también de basura que arrojan a los bosques como plásticos y pilas, que son productos altamente contaminantes. De ahí que las lluvias   asientan esas partículas que circulaban en el aire y ayudan a evitar la propagación de esas sustancias tóxicas.

Las nubosidad aún no es constante en la capital. Aunque ayer en la mañana el cielo lucía despejado, el Inamhi   pronosticó que durante el fin de semana se espera la presencia de nubes en el cielo, pero la lluvia es poco probable. El lunes preven precipitaciones en el sur de Quito.

No obstante, el director de la Facultad de Ambiente de la Universidad Central del Ecuador, Renán Criollo, explicó que el humo provocado por los incendios forestales no dispersa las nubes, sino que el calor es el que las disuelve.

Asimismo, precisó que el calor sumado a la humedad -que ahora existe- atraen la lluvia. Y para garantizar que ello ocurra, el docente sugiere “bombardear las nubes”, pues anotó que el país cuenta con la tecnología necesaria para hacerlo.  

Y con las primeras precipitaciones en la capital, el experto del Inamhi asegura que es el anuncio de la llegada del invierno, lo que aplacaría los incendios.

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