La epmaps no descarta que en el futuro se produzcan nuevos racionamientos

180.000 capitalinos sin agua hasta el lunes

- 10 de diciembre de 2016 - 00:00
Foto: El Telégrafo

Los propietarios de restaurantes y los comerciantes de La Ofelia están preocupados porque su labor se intensifica los fines de semana. En los establecimientos educativos almacenarán el líquido.

La Alcaldía de Quito espera que el agua retorne de forma paulatina durante la madrugada del lunes en los 55 barrios del centro-norte y norte, en donde el servicio se suspendió durante este fin de semana (ver gráfico adjunto).

Jaime Garzón, subgerente de agua potable del Municipio, señaló que el corte afectará a 180.000 personas (alrededor del 7% de la población del Distrito Metropolitano de Quito).

Garzón detalló que la medida obedece a las labores de conexión de la nueva tubería instalada en el sector de las avenidas Eloy Alfaro y De los Granados (oriente).

El Cabildo construye un intercambiador de tránsito en esa zona, lo que obliga a reubicar la red de distribución del líquido.

Según Garzón, el área en la que se suspenderá el servicio es grande porque los trabajos involucran una tubería matriz que cruza por la av. Eloy Alfaro. Este ducto abastece a tres tanques de distribución.

El funcionario no descartó que en el futuro ocurran nuevos cortes; sin embargo, no tendrían la extensión ni duración del que ocurrirá este fin de semana.

La empresa municipal de agua potable ha pedido a los pobladores de las zonas afectadas que se abastezcan de líquido suficiente para minimizar los problemas. Adicionalmente, el Cabildo anunció que destinará 15 tanqueros a las áreas que no contarán con el servicio.

Los vehículos estarán ubicados en parques, a la espera de que ciudadanos se acerquen en busca del líquido, que se distribuirá de manera gratuita a la población.

El subgerente de agua potable señaló que se eligió realizar el corte  sábado y domingo para minimizar los efectos que tendría la medida si se realizara en días laborables.

“De lunes a viernes, a más del uso que ocurre en los hogares, hay escuelas, oficinas, comercios que requieren de agua, pero que dejan de operar los fines de semana. Además, si bien hay afectación para las familias que viven en la zona, algunas de ellas pueden optar por ir, al menos durante cierto tiempo, a casas de parientes o amigos en sectores en los que sí haya el servicio”.

Mientras tanto, los vecinos de las áreas que no contarán con líquido en estos días se prepararon de diferentes maneras para afrontar la suspensión.

Quejas de los usuarios

Los moradores del sector reprocharon la medida. Si bien reconocieron que el corte del servicio es para mantenimiento, creen que debió realizarse con mayor anticipación para abastecerse del líquido.

Esa fue la impresión de Héctor Rodríguez, propietario del restaurante La Sazón de la Negra, ubicado en el sector de La Kennedy. El hombre estimó que su puesto de comida recibe alrededor de 70 comensales diarios, pero los sábados (primer día del corte de agua), los clientes aumentan hasta 110.  Su preocupación radica en la especialidad de la casa: pescado en leña, por tanto, necesita al menos 3 litros para limpiarlo y cocinarlo.

Similar malestar expresó Rosa Escudero, propietaria de un puesto de comida en la feria libre de La Ofelia, en donde se encuentran 1.000 vendedores. Este puesto de distribución al por mayor se instala el viernes y el sábado, en donde hay una confluencia de alrededor de 5.000 clientes.

Los comerciantes se abastecen del líquido desde un punto de distribución. Cada uno lleva los recipientes que necesita y los ubica en su local, de acuerdo a su necesidad.

La mujer reconoció que no supo de la disposición y manifestó que es una incomodidad porque no solo se necesita para preparar los platillos, sino también para lavar los platos. “Traer el agua en baldes es cansado, peor si no hay agua. Es una situación muy incómoda”.

Hay establecimientos y puestos de atención que tomaron varios recaudos para mantener permanente el servicio. Uno de estos es la Escuela República de Italia, ubicada en el sector de La Rumiñahui, a donde asisten 2.150 alumnos.

Elena Recalde, subdirectora vespertina de la institución, indicó que el pasado jueves la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps) envió una notificación.

En el comunicado indicó que en el sector el servicio regresaría a las 10:30, hora en la que termina la primera jornada del plantel.

Por ello, dijo Recalde, se tomó como medida que los estudiantes de la jornada de la tarde recojan el agua en recipientes de 400 litros, que será empleada para la limpieza de las 56 baterías sanitarias.

En las casas asistenciales de los sectores también se contemplaron medidas de contingencia. En la Clínica de Cotocollao, en donde hay capacidad para 26 pacientes, se cuenta con 2 cisternas (una subterránea y una en la terraza). La primera con una capacidad de 8.000 litros, y la segunda, de 10.000 litros.

Virginia León, representante de la clínica, indicó que tras la notificación se realizó la limpieza de las dos plantas para proveer agua de óptima calidad. (I)

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En vía a la Costa, mayor afectación

Quejas por cortes del servicio de Interagua

La concesionaria Interagua implementó varios cortes de agua en la ciudad que, en su mayoría, afectaron a las urbanizaciones y sectores asentados a lo largo de la vía a la Costa.

Las restricciones programadas fueron anunciadas desde diciembre de 2015. En ese entonces, Ilfn Florsheim, vocera de la entidad, denunció la existencia de conexiones ilegales a lo largo del ducto, “lo que provoca que disminuya la presión en los sectores aledaños”.

Por ello Interagua decidió intervenir 76 km de tubería en la vía a la Costa dentro de la segunda fase del proyecto Huancavilca. Se utilizó el dispositivo smartball (pelota robótica) para revisar 10 km dentro de los ductos y detectar anomalías, y el robot ‘Pipe Diver’ para verificar el estado de 66 km de tuberías de hormigón.

Sin embargo, aquello representó molestias para los habitantes de las urbanizaciones privadas porque no cuentan, en su mayoría, con cisterna o tanque elevado para almacenar agua.

En un ejemplo reciente, algunos de los usuarios manifestaron su inconformidad a través de las redes sociales por el corte anunciado para el feriado de cinco días que hubo en noviembre pasado, por el Día de los Difuntos y la Independencia de Cuenca.

En aquella ocasión, la restricción se debió a trabajos de mantenimiento en los sistemas ubicados en la subestación eléctrica de Pascuales, la línea de transmisión de 69 KW y en la subestación eléctrica en la planta La Toma, como parte de las labores previas a la llegada de la temporada de lluvias.

Entre enero y mayo de 2016 se registraron 8 suspensiones del servicio: 4 de ellas fueron por el plan ejecutado en la vía a la Costa y 4 por daños y fugas presentadas en varios puntos de la urbe.

En junio pasado, un ducto cercano a la mz. 224 de Los Vergeles colapsó y provocó que la calle se rompiera. El agua salió con tal fuerza que terminó inundando, en pocos segundos, las viviendas cercanas.

Tan solo en la casa de la ciudadana Luz María Obando, las pérdidas económicas por daños en los muebles ascendió a $ 2.500. Interagua se comprometió a indemnizarla.

Mientras que hace menos de una semana, la concesionaria anunció que las urbanizaciones ubicadas en la vía a la Costa estarían sin agua durante 20 horas, desde las 10:00 del jueves 1 de diciembre hasta las 06:00 del viernes 2, por trabajos de rehabilitación de un acueducto de 700 mm.

Sin embargo, el servicio llegó hasta 8 horas más tarde de lo previsto, según denunció María Soledad Ramírez, de la urbanización Terranostra.

Según detalló la ciudadana, el servicio se restableció recién a las 14:00 del viernes 2. Aunque Interagua volvió a advertir del aprovisionamiento del líquido, Ramírez manifestó que 28 horas de restricción son insostenibles. (I)

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