¿Qué es la modernidad? (3)

- 14 de mayo de 2018 - 00:00

El alemán Max Weber, en cambio, reconoce a la modernidad “por la intelectualización y la manifiesta ruptura con el finalismo del espíritu religioso que se refiere siempre a un fin de la historia, a la realización completa del proyecto divino o a la desaparición de una historia de la humanidad pervertida e infiel a su misión”. Sobre lo cual, precisa Alain Touraine: “la idea de modernidad reemplaza, en el centro de la sociedad, a Dios por la ciencia y, en el mejor de los casos, deja las creencias religiosas para el seno de la vida privada”.

Ese “giro copernicano” que forjan los modernos vislumbra una de las características fundamentales de la modernidad: su espíritu de secularización y racionalización del mundo.

La modernidad entendida como un constante proceso de racionalización del mundo (Weber), revela posiblemente la más terrible faz de su propia creación: “en que la modernidad quiso pasar del papel esencial reconocido a la racionalización a la idea más amplia de una sociedad racional, en la cual la razón rige no solo la actividad científica y técnica sino también el gobierno de los hombres y la administración de las cosas”.

Pero la otra cara de Jano es la de un proyecto político y sociocultural civilizatorio que propone un rumbo social que se expresa como un “reordenamiento del espíritu” (Simmel), en términos de ideología y práctica de la civilidad y formación de espíritus pletóricos de libertad, bienestar y progreso.  Estos “activos” filosóficos y culturales funcionan como los pilares de una sociedad renovada y liberada de viejas ataduras religiosas y tradicionales -representadas en la “tradición”-, que prevalece sobre lo que podría denominarse “las fuerzas del pasado”.

Por ello, la modernidad se expresa y manifiesta como una gran reacción a las creencias tradicionales, especialmente a aquellas arraigadas en la superstición. Pero el vertiginoso desenvolverse de las formas modernas no impiden que se genere, así mismo, una tradición dentro de la modernidad, cercana a lo que el mexicano Octavio Paz llamó “tradición de la ruptura”, en referencia al origen y desarrollo de las vanguardias literarias y artísticas. (O)  

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: