Se propaga la intolerancia

- 17 de junio de 2019 - 00:00

En 2016 el Ecuador vio una nueva ley, más justa y menos discriminatoria. Vimos por primera vez que la Ley Orgánica de Gestión de la Identidad y Datos Civiles permitía a las personas trans autodefinirse y tener su propia identidad.

Fue positiva, sin duda, pero solo en cierta medida. Una de las dificultades que tenían los y las trans, que acentuaba la discriminación, la encontrábamos al momento de ejercer el derecho al voto.

Con la ley, las chicas y los chicos trans pueden ubicarse en la fila que les corresponde para ejercer un derecho. Sin embargo, no creo que existe un cambio profundo. Al final del día nos siguen encapsulando en el “género”.

Hay que avanzar hacia la eliminación del “sexo”. Mi caso es especial. Yo nací con dos sexos y me impusieron el masculino, pero puedo tener hijos. Lo que le falta al país es investigar acerca de la diversidad. Por ejemplo, ¿qué significa intersexual? La gente ni siquiera sabe la definición.

El Registro Civil propaga intolerancia y no conoce sus propios procesos de cedulación. Cuando yo perdí mi cédula y me acerqué a sacarla nuevamente, el Registro Civil destinó una sola ventanilla para las personas con “género”.

A veces se equivocan y al momento de retirar la cédula, dan cuenta que debo asistir a otra ventanilla distinta. Es una burla, es discriminación, es una vulneración de derechos.

Ecuador está estancado por pensar que las personas debemos ser hombres o mujeres. Yo quisiera que la Biblia y los cristianos me expliquen ¿qué fue lo que pasó en mi caso? No dan una explicación. Su comportamiento es discriminatorio.

La salida para entender y eliminar la violencia y la discriminación es la comunicación, la tolerancia y el respeto. Los comentarios que las personas hacen sobre nosotros son fuertes y se propagan.

Nosotros solo queremos estar tranquilos y felices y no tener que pelear por derechos.Hay familias que solo cuando tienen a una persona con diferente preferencia sexual, logran entender el calvario que vivimos los LGBTI. Merecemos ser involucrados en la vida social.

El 12 de junio de 2019, la Corte Constitucional acató un derecho internacional y nos dio la razón en torno al matrimonio civil igualitario. La lucha que emprendimos hace tiempo por fin da frutos para poder acceder a beneficios y derechos legales que tienen todas las parejas.

Debemos respetar los derechos. Nosotros respetamos el libre pensamiento de las personas heterosexuales de vivir su sexualidad junto a personas de otro sexo. Pues ellos deben respetar el derecho a tener un matrimonio y una familia con una persona del mismo sexo.

La no discriminación es un derecho de todos, no solo de las personas heterosexuales. Todos somos humanos y merecemos ser entendidos y apoyados. (O)

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