Volver a debatir la descentralización

- 14 de febrero de 2020 - 00:00

A propósito de los recientes problemas sobre la delincuencia, la ministra de Gobierno ha recalcado que una fundamental estrategia para combatirla es la coordinación con los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD), con los cuales ha suscrito más de un centenar de convenios, a sabiendas de que este problema se genera en las ciudades. Bien podría aprovecharse también esta oportunidad para volver a debatir la descentralización del Estado.

Adicional a la monumental corrupción, la década del correísmo debilitó institucionalmente a los gobiernos locales. La mayoría de los alcaldes se subordinó al centralismo del Gobierno convirtiéndose, a duras penas, en mediocres proveedores de servicios básicos, con una alta dependencia económica y política del Estado central.

Así, nos acostumbraron a este esquema centralista esperando que el gobierno resuelva todo, sin pensar que son los gobiernos locales, en especial los municipios, quienes deben liderar un modelo de desarrollo de sus ciudades, como lo hacen no más de diez alcaldías actualmente.

Al parecer, soslayamos que las situaciones económicas, sociales y políticas se suceden en los territorios, por lo que los impactos del desempleo y la informalidad, la inseguridad, el exasperante tráfico y la movilidad ciudadana, la mala calidad de las vías, la migración interna o externa con sus consecuencias positivas y negativas, la calidad de la educación primaria, secundaria y el propio acceso a las universidades, se viven y sienten con más intensidad en las ciudades y principalmente en las capitales provinciales.

Hay que poner la descentralización en el centro del debate nacional. Es imprescindible incorporar el enfoque territorial en las estrategias de desarrollo que reconozcan las heterogeneidades y estructuras geográficas, económicas, productivas, sociales, políticas y culturales. Se deben diseñar políticas diferenciadas que promuevan respuestas locales.

Las características de las desigualdades territoriales en el país son extremas y por ello se requieren nuevas formas de gobernanza territorial, caracterizadas por la participación, coordinación y concertación de actores locales, incorporando procesos de innovación que fomenten e incentiven, con sus propias redes empresariales, la economía de sus ciudades. El modelo de desarrollo debe incluir de manera articulada la gestión de los municipios. (O)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto:
Medios Públicos EP