Cambio de Recurso Energético a Reserva Energética

- 30 de junio de 2018 - 00:00

Estructuralmente un sistema energético engloba aspectos fundamentales como recursos naturales, infraestructura y logística, desarrollo de técnicas de extracción, procesamiento de recursos y uso final de la energía en las diferentes actividades productivas. El desarrollo de la humanidad ha sido influenciado por importantes transformaciones en estos aspectos, orientándose hacia un mejor aprovechamiento de los recursos disponibles.

En las transiciones energéticas un recurso energético dominante por un período de tiempo es eventualmente reemplazado por otro u otros recursos (de carbón a petróleo).  Esta no está representada por un cambio brusco, sino por una transformación paulatina que puede llevar un tiempo considerable y tiene el poder de incrementar la diversidad y eficiencia de los elementos energéticos. Entre los factores que influyen en este cambio se hallan: el precio, la disponibilidad, los impactos ambientales, la idoneidad, el costo nivelado y el valor presente de la energía.

El núcleo a partir del cual parten los sistemas energéticos es el recurso energético, que regularmente se clasifica como renovable o no renovable. La definición del recurso en términos de disponibilidad y aplicabilidad puede ser por certeza física y por certeza económica. Como ejemplos de recursos energéticos pueden considerarse la cantidad de energía geotérmica disponible de la corteza terrestre o los stocks de renovables (solar y eólica) como estimados de energía aprovechables en el tiempo.

Los recursos energéticos siguen un ciclo de vida con etapas de exploración, evaluación, planeación, construcción, operación y abandono. En términos cuantitativos,  estos recursos potenciales pueden ser medidos, indicados, inferidos (para cantidades exploradas) e hipotéticos/especulativos (para cantidades inexploradas). Regularmente su determinación suele ser llevada a cabo por expertos en ramas de ciencias de la tierra como la geología o la climatología.

La explotación de la totalidad de los recursos energéticos determinados para un caso particular se da en muy raras ocasiones, pues el factor económico juega un papel fundamental. La reserva energética es la parte económicamente recuperable de un recurso energético medido y/o indicado. En este concepto se incluyen materiales diluidos y pérdidas, que pueden ocurrir durante el proceso de explotación del energético. Mediante estudios de pre-factibilidad y factibilidad se puede determinar si la explotación del recurso es justificada desde el punto de vista económico,  para lo cual debe establecerse previamente el punto de referencia a partir del cual la reserva es definida.

En el caso de energías renovables, los conceptos de reservas, recursos y ocurrencias deben ser modificados. Las renovables representan principalmente flujos anuales disponibles, en  principio de manera indefinida, mientras que los recursos fósiles, aunque abundantes, son finitos. Por tanto, los flujos anuales de renovables representan ocurrencias. En este caso los potenciales técnicos pueden usarse como recursos energéticos, mientras que los potenciales económicos pueden ser definidos como reservas.

El potencial económico es aquel componente del potencial técnico que podría ser efectivo en costos. En términos de reservas, recursos y ocurrencias, los potenciales técnicos y económicos mueven dinámicamente sus valores objetivos en respuesta a condiciones de mercado, disponibilidad de tecnología y desempeño. Entre los factores que afectan la transición entre recurso y reserva están la determinación de patrones óptimos de colocación, mejoras en materiales, modelación de recursos y técnicas de perforación direccional y recuperación mejorada.  

A pesar de sus características, para cuestiones analíticas, los recursos renovables deben tener stocks limitados en períodos de tiempo. Estos períodos deben permitir la comparación entre recursos renovables y no renovables. Entre las consideraciones a tomar están los tiempos de vida de las alternativas no renovables, los períodos de tiempo de planificación y el tiempo de vida diseñado para equipos usados por renovables.

En el caso de Ecuador, las estimaciones de los recursos y reservas de energéticos renovables y no renovables pueden hallarse en documentos oficiales como los atlas de potencial con fines de generación eléctrica. Un ejemplo de la distinción entre reservas y recursos en el caso del país puede hallarse en el Informe Anual de Potencial Hidrocarburífero, con la información disponible al año 2016, que establece las reservas del país en 2695 millones de barriles, mientras que el restante de recursos es  de 2124 millones de barriles, para un potencial total de explotación de 4819 millones de barriles, valores que están sujetos a cambios en función de la evolución técnica y económica de los factores vinculados a su aprovechamiento.

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