Bienvenidos a los mejores años del ciclismo

- 17 de febrero de 2020 - 00:00

Los años 2018 y 2019 fueron catalogados como los mejores en la historia del ciclismo ecuatoriano, en razón de los resultados alcanzados por pedalistas “tricolores”.

Lo más trascendental fue el triunfo de Jonathan Caicedo en la Vuelta a Colombia, y la victoria en el Giro de Italia con Richard Carapaz. Asimismo, las medallas logradas en el Panamericano de Hidalgo, México, y la participación de Ecuador en los Mundiales de ruta.

El calendario 2020 se inició con la destacada participación de los pedalistas ecuatorianos. En la Vuelta a la Comunidad Valenciana y la Vuelta a Murcia en España, Jefferson Alveiro Cepeda cumplió una buena actuación. En la Vuelta al Táchira en Venezuela, Jefferson Alexander Cepeda peleó puestos estelares, hasta que una caída lo alejó de las pistas. Y en el Tour Colombia, la prueba más importante de América, los ecuatorianos ratificaron la calidad que poseen. Individualmente, Caicedo hizo podio al obtener el tercer lugar, estuvo de líder del Tour durante tres etapas y se quedó con la camiseta al Mejor extranjero. Además, Byron Guamá logró el título del mejor en los sprints intermedios o metas volantes.

En lo colectivo, Jonathan Narváez y Carapaz trabajaron como gregarios de Egan Bernal. Lo mismo con Jorge Montenegro, quien encabezó en varias ocasiones el trabajo del pelotón de ciclistas. Hay que destacar también a los pedalistas que completaron la selección de Ecuador, que terminó en el sexto lugar por equipos: Santiago Montenegro, Richard Huera, Segundo Navarrete y Martín López.

En definitiva, la gran actuación de nuestros ciclistas fue reconocida por propios y extraños. Lo que también es una realidad es la falta de apoyo de los sectores públicos y privados.

Al respecto, se debería brindar todo en respaldo a nuestros pedalistas a fin de que tengan una excelente preparación, pensando en el Mundial de Ciclismo y los Juegos Olímpicos.

A la selección no se la debe conformar al calor de una competencia. Debería trabajar en conjunto durante algún tiempo, con los más destacados del ciclismo nacional que no están en equipos internacionales. Además, se debería estructurar una selección joven, para que inicie su participación en certámenes de valía, y llegue con el recorrido necesario a élite.

Finalmente, la realización del Tour Colombia y el éxito que año tras año tiene este giro ciclístico, nos pone a pensar que en nuestro país sí se podría organizar un evento similar. La geografía, la afición, la infraestructura vial y hotelera, y la calidad de nuestros pedalistas obliga a plantear a las autoridades competentes la realización de este evento. Esto podría significar la participación de grandes ciclistas, generación de turismo, atención de la prensa internacional, pero sobre todo, el roce que
necesitan nuestros “tricolores” para ser más visibles en el contexto del ciclismo mundial. (O) 

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto:
Medios Públicos EP