Las encuestas como fake news

27 de enero de 2021 00:00

Tanto la primera como la segunda vuelta de las Elecciones Generales de 2017 tuvieron resultados reñidos. En medio de una enorme conmoción social, la misión de observación electoral de la Organización de Estados Americanos lamentó el uso político de las encuestas; por ejemplo, MARKET de propiedad de Blasco Peñaherrera, hijo del ex vicepresidente del gobierno de León Febres Cordero, pocos días antes de los comicios, con un sesgo de casi 4%, no tuvo menor pudor en ubicar a Cynthia Viteri en el ballotage; finalmente, la candidata socialcristiana quedó tercera a 23% de Lenin Moreno y a 12% de Guillermo Lasso.

Para evitar que las encuestas sean una fake news, el Código de la Democracia prevé que las personas naturales o jurídicas que realicen encuestas tienen que inscribirse ante el Consejo Nacional Electoral (CNE); también, limita su publicación hasta 10 días antes de las elecciones, es decir, hasta el próximo 28 de enero. El incumplimiento es sancionado por el Tribunal Contenciosos Electoral con multa de hasta $100 mil y la suspensión del medio de comunicación de hasta seis meses. Hace unos días, el CNE informó que existen 19 personas naturales o jurídicas inscritas para realizar pronósticos electorales y tres para encuestas a boca de urna (exit poll).

Más allá de las regulaciones legales, en el sistema político, las encuestas cumplen un rol informativo para los electores. Lamentablemente, muchas veces, su rol es desvirtuado por supuestas estratégicas electorales. A pocos días de las Elecciones Generales circulan un sinnúmero de encuestas con y sin registro en el CNE. Algunas ubican a Andrés Arauz con una intención de voto de hasta 46% y en otras no llega a 13%. Guillermo Lasso, también, oscila entre el 34% y el 12%; y, Yaku Pérez, entre el 21% y el 4%.

No existe margen de error tolerable. Las personas naturales o jurídicas que realizan y difunden encuestas tienen un responsabilidad social y profesional. El próximo 7 de febrero cuando el CNE proclame los resultados oficiales sabremos a ciencia cierta que encuestas mintieron. Ojalá tengamos memoria colectiva.