Tres ONG trabajan en la liberación de Óscar y Katty

- 10 de junio de 2018 - 00:00
En Santo Domingo de los Tsáchilas, familiares y amigos de Katty Velasco y Óscar Villacís mantienen intacta la esperanza de que sean liberados.
Foto: Karly Torres / EL TELÉGRAFO

Los familiares de los dos ecuatorianos secuestrados por un grupo irregular que opera en la frontera con Colombia estuvieron en el vecino país.

En la cooperativa de vivienda Venceremos, de Santo Domingo de los Tsáchilas, donde habitan los familiares de Katty Vanessa Velasco Pinargote, de 20 años y Óscar Efrén Villacís Gómez, secuestrados por el grupo irregular liderado por Walter Arízala Vernaza, alias “Guacho”, la esperanza de su regreso sanos y salvos sigue intacta.

La pareja fue secuestrada el pasado 12 de abril, aparentemente en la población de Puerto Rico, en Colombia, hasta donde llegaron, según información del Ministerio de Gobierno y de la Policía ecuatoriana. El día anterior, Óscar y Katty habían viajado en una moto a San Lorenzo, para cobrar una deuda.

“Se alojaron en un hostal y al día siguiente salieron caminando y tomaron una camioneta para dirigirse a Colombia y desde ese momento no sabemos nada”, señaló Ana Velasco, hermana de Katty, desde la sala de su casa en Santo Domingo de los Tsáchilas.

Velasco viajó a Colombia este lunes 4 de junio, donde tomó contacto con autoridades de ese país en la búsqueda del retorno de su hermana y su cuñado. Junto con ella estuvo Elvia Villacís, hermana de Óscar.

“El martes nos reunimos con Organizaciones No Gubernamentales (ONG) conocedoras de la tragedia del secuestro y defensoras de los Derechos Humanos, quienes se comprometieron a trabajar por el regreso de Óscar y Katty”, manifestó Ana Velasco. El mismo día fueron recibidas por Paula Gaviria Betancur, consejera presidencial para los Derechos Humanos de Colombia y por representantes de la subdirección Nacional Antisecuestro y Antiextorsión de Colombia. Al final se reunieron con los representantes de la Cruz Roja Internacional, quienes se comprometieron a mediar y ser el canal para la libertad de los plagiados.

El miércoles, las mujeres tuvieron contacto con la representante especial adjunta del Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Jessica Faieta, y el titular de la misión de verificación de la ONU en Colombia.

Finalmente, Ana Velasco y Elvia Villacís, dialogaron con el director de Relaciones Internacionales de la Procuraduría, Santiago Ávila.

“Cabe destacar que en todo momento tuvimos el acompañamiento del embajador de Ecuador en Colombia, Rafael Paredes”, destacó Ana Velasco, junto con su madre Adelaida Pinargote Rodríguez, de 42 años y su padre José Velasco.

Ana resaltó la apertura de las autoridades y prensa colombianas, quienes en todo momento prometieron no olvidarse de los secuestrados y seguir trabajando para su regreso.

Mientras tanto, Ana y sus padres se consuelan observando las fotos y videos de Katty y Óscar en la última fiesta realizada en la vivienda que arriendan en $ 150 y que en mayo no han podido cancelar por la falta de ingresos económicos.

Las imágenes muestran a una Katty sonriente y bailando, demostrando el amor hacia Óscar, de quien se había enamorado.

Los recuerdos atrapan a los padres de Katty y los ojos de su hermana Ana se llenan de lágrimas, mientras a pocos pasos juega Valentina, hija de la mujer secuestrada. La niña está totalmente ajena al drama que vive su familia y engañada cree que su madre está de viaje trabajando para conseguir dinero y comprarle juguetes.

“La niña se levanta y se acuesta preguntando por su madre y tengo que mentirle que está trabajando lejos, de viaje, para que se quede tranquila”, sostuvo Adelaida Pinargote, quien al final llora y oculta su rostro tras la espalda de su hija Ana.

Todos en la casa rechazan las versiones que señalan a la pareja como infiltrados de la Policía ecuatoriana. “Katty recién se había graduado del colegio en Guayaquil y Óscar se ganaba la vida pintando casas. Formar gente para labores de inteligencia lleva años y además ellos, no iban a meterse a un lugar donde llamarían la atención fácilmente por su tono de piel”, comentó el padre de Katty.

A 100 metros se encuentra la casa de Elvia Marina Villacís Ponce, de 92 años, abuela paterna de Óscar. Ella, con firmeza, le pide a “Guacho” que libere a su nieto y a Katty. “No entiendo qué autoridad tiene ese tal “Guacho” para hacer lo que hace y mantener al país bajo amenazas. Devuélveme a mi nieto y a su mujer”, expresó.

La nonagenaria, quien irradia vitalidad, dice sentirse amargada y abatida por la ausencia obligada de su nieto, pero afirma que la vida debe continuar y sobre sus hombros carga un saco lleno de legumbres. Ella vende cocos a $ 1 en su vivienda, desde donde vuelve a gritar, a exigir ayuda a los países de América para que intervengan en la liberación de Katty y Óscar.

“Como familiares de los secuestrados vamos a insistir en reunirnos con el presidente Lenín Moreno. No vamos a descansar porque necesitamos respuestas. Él es el mandatario y nosotros sus mandantes que merecemos una explicación y no silencio”, reprocha la mujer.

Al final, los familiares de la pareja anuncian acciones para recordar y exigir que las autoridades negocien su liberación, a tres días de cumplirse dos meses del plagio.  “Tenemos fe que ellos están bien, están vivos. Por eso no descansaremos hasta lograr que los liberen y regresen”, concluyó Ana Velasco. (I)

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