José Valencia Amores, ministro de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana

Ministro Valencia analiza la gestión de excancilleres en el caso Assange

- 06 de agosto de 2018 - 00:00
Foto: Miguel Jiménez / EL TELÉGRAFO

El Ministro indica que la crisis que afronta Unasur está marcada por 6 países que decidieron no participar ni pagar sus contribuciones. Ecuador no está en ese grupo, más bien, está en los que buscan una salida al problema.

Un repaso a la política exterior del país, especialmente en materia económica y de relaciones bilaterales, así como la situación de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y de Julian Assange, efectuó el ministro de Relaciones Exteriores, José Valencia Amores, en un diálogo con EL TELÉGRAFO.

Al momento Ecuador conversa con el abogado de Julian Assange para solucionar su situación. ¿Es Baltazar Garzón?

Ecuador pidió a Assange que designe un procurador legal y el pedido fue atendido. No puedo develar su nombre, porque Assange no nos ha autorizado legalmente a hacerlo.

El Gobierno quiere que se respete la vida del periodista, ¿aceptaría un mecanismo en el cual él guarde prisión en Inglaterra?

En esto, el país no está solo; es una decisión que no depende únicamente de Ecuador, porque si del país dependiera, posiblemente esto ya se habría resuelto. Recordemos que los excancilleres (Ricardo Patiño, Guillaume Long y María Fernanda Espinosa) ya hicieron muchas gestiones sobre este tema, pero no prosperaron. El asunto también depende de Reino Unido y del señor Assange.

¿Pero el tema está en vías de una solución?

No hay que desconocer que antes también hubo gestiones. No quiero entrar a juzgar si esas gestiones fueron buenas o malas, pero evidentemente, las gestiones (de los excancilleres) no fueron positivas porque nada ha ocurrido. Esto, en el sentido de lo que se buscaba y no se concretó. Mi gestión busca un entendimiento en el marco del derecho internacional. No hay un plazo determinado porque el asunto es complejo.

¿Cómo está ahora la imagen del país a escala internacional?

La imagen del Ecuador está de subida, en excelente nivel. La mejor prueba de eso es que varios países se acercan y quieren establecer nuevos contactos con el Ecuador. 

Una iniciativa fue retomar la Academia Diplomática ¿No estaba profesionalizado el servicio exterior?

Mi gestión impulsa la creación de la Academia Diplomática que había sido suprimida en la gestión del excanciller Ricardo Patiño (2010). Se la suprimió porque se creyó que la labor de capacitación de los miembros de Cancillería se podía adscribir al IAEN.

¿Hubo consecuencias por suprimir la Academia?

Me parece que el principal efecto es que se concentró en  cursos de capacitación en las categorías iniciales de la carrera y se descuidó el resto. Cuando no se cuenta con este cuerpo organizado se pierde una armonía institucional, en términos de eficiencia y actualización para una mejor atención.

¿Es posible un TLC con EE.UU.?

El planteamiento es contar con un entendimiento comercial, sin ponerlo en etiqueta como TLC, que brinde seguridad, previsibilidad y un marco para que el comercio progrese y crezca. Por ejemplo, fruto del distanciamiento y enfriamiento de la relación bilateral, las exportaciones a ese país se redujeron. A pesar de eso, EE.UU. es nuestro principal socio comercial y económico. Buscamos que los entendimientos no tengan ninguna etiqueta específica, pero que respondan al interés nacional, en donde se respeten las normas nacionales.

Aunque no se debe etiquetar, ¿en qué se diferencia un TLC con una nueva propuesta?

Corresponde a un distinto momento. La experiencia del país en la concertación de acuerdos comerciales varió con el paso del tiempo. Muchos de los elementos del acuerdo con la Unión Europea posiblemente serán aplicables a los entendimientos que se puedan dar con EE.UU.

¿Nos uniremos a la Alianza del Pacífico?

Hay ciertos momentos en la integración a la Alianza del Pacífico, el inicial ya se hizo, que fue el ser aceptado dentro del organismo. Luego, hay otro paso, que es ser un estado asociado y finalmente, miembro. Para eso hay que acordar con los integrantes las condiciones para acceder a esa participación dentro de este bloque. El acercamiento no fue una decisión política, sino comercial.

¿Ecuador sigue siendo parte de la ALBA?

El país tiene un estatus con respecto a la ALBA, pero no se ha consolidado al 100%, sin embargo Ecuador ha estado integrado en este sistema. Actualmente, no ha habido una iniciativa particular nueva respecto a la ALBA.

¿Está estancada como Unasur?

No, Unasur es una realidad distinta, porque es un modo de integración de los países suramericanos que busca materializar distintas agendas que no se encuentran comprendidas por otros procesos de integración como la CAN o el Mercosur. La crisis de Unasur viene dada por una falta de acuerdos entre los Estados.

Bolivia afirmó que el edificio de Unasur será devuelto, solo si existe un acuerdo entre los miembros para fortalecer al organismo. ¿Cuál es la postura del país?

Ecuador es un propulsor de la integración regional, ya que ha hecho una serie de gestiones para que la crisis sea superada. He hablado con los cancilleres para buscar una solución. La crisis nos preocupa. También nos preocupa que el edificio esté infrautilizado porque costó muchísimo, ya que en la práctica no funciona. Si se reactiva la organización, necesitaría menos espacio. Por eso es lógico que se busque una sede adicional. El país tiene la apertura para buscar un lugar idóneo y adecuado a sus necesidades. El país hará el esfuerzo para evitar que desaparezca la Unasur. (I) 

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: