Ausentismo de uniformados en elecciones supera el 93%

Analistas cuestionan el voto de militares y policías, pues el sufragio va en contra de su característica principal de ser obedientes del sistema democrático constituido y no deliberantes.
19 de diciembre de 2019 00:00

A pesar de que la Constitución permite el voto optativo de militares y policías, su participación ha decrecido en los distintos procesos electores y, de acuerdo con las cifras de las elecciones del 2019, es casi inexistente.

Por este motivo, el Consejo Nacional Electoral (CNE) prepara una reforma reglamentaria para incentivar el sufragio de los uniformados.

El procedimiento de votación de policías y militares se efectúa según lo que señala el artículo 62 de la Constitución, que determina que el sufragio de policías y soldados es facultativo.

 La aplicación está reglamentada en el Código de la Democracia, que dice que los efectivos en servicio activo acantonados en sus unidades serán distribuidos a efectos de ejercer su opción de voto, entre las juntas receptoras de la circunscripción en que se encuentran sus unidades.

Además prevé que el día de las votaciones podrán sufragar donde estén asignados a brindar seguridad y custodia de las juntas receptoras.

Asimismo, quienes cumplen el servicio fuera del país pueden acudir a las Juntas especiales de su jurisdicción en el exterior. Mientras que quienes estén en sus días libres (franco) podrán votar en su lugar de domicilio.

Previamente, el CNE entregará credenciales a todos los efectivos en donde consta número de cédula y nombre del personal.

De esta manera, en cada elección se habilitan dos hojas en blanco con el espacio para la firma del padrón de policías y militares.

Pero las credenciales para votar se entregan así la persona no se encuentre prestando servicios de seguridad.

Papeletas
Además, faltaba el material electoral debido a que el número de papeletas que se distribuyen en cada junta es igual al número de empadronados sin contar con Fuerzas Armadas y Policía Nacional.

Esto generó confusión en los delegados políticos porque en determinadas juntas habían más papeletas que empadronados.

Para resolver estos problemas el consejero José Cabrera manifestó que se realizará el distributivo del personal activo en los recintos de las juntas receptoras del voto,  máximo hasta el 30 de septiembre de 2020.

Además, se solicitará la base de datos a las FF.AA. y Policía 60 días antes de las elecciones, con el objetivo de  designar previamente la seguridad de las juntas receptoras de todo el país.

La reforma también busca retirar las dos hojas en blanco al final del padrón electoral destinado al registro del voto de policías y militares. En su lugar se colocará una hoja rotulada que diga: “padrón electoral Fuerzas Armadas y Policía”.

Las credenciales para votar serán adhesivas tipo estampilla y colocadas en el espacio correspondiente para confirmar que ha sufragado  con la respectiva firma.

Todas estas propuestas están bajo análisis de los cinco consejeros del CNE que deben aprobar las reformas.

No obstante, esta baja participación llama la atención del beneficio democrático  concebido como un avance del sistema electoral a partir de la Constitución de 2008, en el contexto de dar contenido a los derechos de participación política.

El criterio principal para operativizar el voto fue que los miembros de las mencionadas instituciones lo hagan para autoridades de carácter nacional, debido a que los integrantes de la Policía y Fuerzas Armadas, por su propia labor, tienen constante movilidad en sus funciones.

Por eso, para que sea efectiva, debe existir una corresponsabilidad de policías y militares, “ya que estos requieren de una neutralidad política excepcional por el hecho del ejercicio de la representación”, comentó Esteban Ron, docente de la Universidad Internacional.

El catedrático considera que sí existe participación,   “se necesita fiscalización y control de los actos propios del proceso electoral en todos los niveles, como es el caso específico del proselitismo al interior de las dependencias”, ya que por naturaleza no podrían existir este tipo de actos en los cuarteles.

El analista Alfredo Espinosa cuestiona el sufragio de los uniformados, pues su característica elemental es la de ser obedientes al orden democrático constituido y no deliberantes.

La opción del voto transgrede su función pues podría generar simpatías por uno u otro candidato lo que afectaría la independencia política que caracteriza a las FF. AA.

La presidenta del CNE, Diana Atamaint, explicó que las reformas que se plantean buscan incentivar el voto sobre la base del derecho de participación consagrado en la Constitución.

Ante las opiniones en contra, indicó que la clase política y académica deben hacer un profundo debate al respecto, de manera que la sociedad decida sobre este tema que es una garantía en la Carta Magna. (I)