Mavort pone a Imbabura en el trono del baloncesto nacional

03 de octubre de 2011 - 00:00

El característico sonido de la chicharra sorprendió a dos equipos que en la cancha lo dejaron todo. El encuentro al final se inclinó a favor del cuadro de casa, Mavort, representante del básquetbol imbabureño, que se adjudicó el título de campeón de la Liga Nacional Masculina tras imponerse estrecha y dramáticamene a la representación de la Espol por 88-83.

Esto ante un público enfervorizado que, sin llegar a “reventar” los graderíos del coliseo Luis Leoro Franco, se dio cita en gran número para ser testigo de la finalísima del certamen de  baloncesto.

Los actores del tercero y definitivo partido de la llave hicieron los méritos necesarios para llegar a esta instancia. Cualquiera pudo levantar el trofeo, puesto que presentaron dos fuerzas muy parejas con individualidades de gran nivel y una fiel sumisión al orden técnico-táctico.

Solamente en el primer cuarto, el representativo guayasense pudo salir airoso con 2 puntos de ventaja (24-22), como un reflejo de la paridad en el rectángulo de juego.

El poste norteamericano Benjamín Puckett, que había sido el punto más alto en el partido anterior, anotando 35 puntos, esta vez debió someterse a las disposiciones del técnico Mario Andriolo, para jugar clavado en la llave en posiciones defensivas, con la prioridad de marcar al mayor anotador del equipo y del torneo, Anthony Danridge (478 puntos) e impedirle cualquier amague de filtración bajo el tablero, al tiempo de fabricar acciones rápidas en el plano ofensivo.

Varios empates a 24, 26 y 27 puntos mantuvieron la tónica de alternabilidad en la pizarra. En los graderíos, los aficionados no se cansaban de alentar a sus equipos con bombos y cánticos, claro está que el griterío era más fuerte en favor de los locales; la dureza del encuentro, inclusive, dio lugar a que el capitán y armador del plantel porteño, Raúl Cardenas, deba abandonar momentáneamente la cancha, como consecuencia de una cortadura en el labio.

Entre tanto, Mavort se había adelantado, aprovechando los yerros de su adversario y Danridge comenzó a brillar al anotar dos triples, además de dos espectaculares clavadas, para el deleite de los espectadores, sin que Antonie Tisby se quedara atrás, al anotar con mucha categoría y oportunismo 7 puntos, para que su equipo retorne a los camerinos con una ventaja  de 9 puntos (44-35); pero antes un cruce de palabras entre Carlos Carcelén y Aaron Eneas, que alargó su mano y llegó al rostro del centro ecuatoriano, determinó la expulsión del politécnico.

En medio del fervor de la afición imbabureña, Mavort volvió a la cancha para concluir la segunda mitad del partido; Espol demoró en hacerlo y las disposiciones tácticas no experimentaron mayor variación, puesto que los dos planteles aplicaron el 1-2-2 en defensa y transformarlo en 2-2-1 en ataque, aún cuando posteriormente los equipos marcaron 1-1; Mavort logró sacar hasta 15 puntos se ventaja (54-39) corridos tres minutos del tercer cuarto y la efectividad de Danrigde era mucho más notoria, provocando el festejo de los aficionados, quemando generosas palmas.

Una falta técnica cobrada al entrenador de los “constructores”, Patricio Ponce, tuvo cierta repercusión en el ánimo de la visita, que con su tradicional aplicación del sistema y  con un doble esfuerzo de Cárdenas, quien fue el émbolo de su equipo, comenzó a acortar distancia con un Puckett lanzado al ataque.

Los 8 puntos de ventaja que sacaron los mavoristas al concluir el tercer cuarto (69-61), eran como para provocar un drama en los tramos finales, dado el empuje de los guayasenses y el nerviosimo de los dueños de casa, y así sucedió.

Un lanzamiento perimetral de Puckett puso las cosas “al rojo vivo”, puesto que para entonces la ventaja del Mavort se había reducido a tan solo 2 puntos (82-80) y a cinco segundos del final, Espol tuvo la ocasión de igualar a 86 puntos si un nuevo lanzamiento triple de Cárdenas filtraba la red; pero no fue así y por el contrario dos tiros libres sobre el final sellaron el triunfo del conjunto azul.

“Hay muchos factores para haber conseguido el título, partiendo de los dirigentes, cuyo apoyo fue definitivo; luego los jugadores con su constancia y actitud, sus ganas de ganar y mi trabajo, que es una expresión mía de lo que hagan los muchachos en la cancha y lo asimilaron en gran forma”, manifestó muy emocionado el técnico Patricio Ponce.

Precisó que la estructura del plantel fue definitiva, “porque para campeonar de principio a fin se necesita plantel”, subrayó el ex técnico de la ESPE. Además del título que Mavort le arrebató a la UTE, el elenco dirigido por Ponce, será el representante ecuatoriano en la edición 2012 de la Liga Sudamericana, cuya sede todavía no se ha definido.

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