El bádminton les devolvió la alegría

- 16 de noviembre de 2019 - 00:00
El peruano Renzo Bances perdió la pierna en los rieles de un tren en las afueras de su ciudad natal. Este año ganó medalla de plata en los Parapanamericanos de Lima.
Foto: Karly Torres / El Telégrafo

Detrás de cada jugador que compite en Guayaquil -en el Sudamericano de este deporte- hay una historia de superación. El torneo empezó este viernes 15 de noviembre de 2019 con la presencia de 24 exponentes de Argentina, Brasil, Perú y Ecuador.

Renzo Bances perdió su pierna izquierda cuando tenía 8 años. Junto a sus compañeros de escuela fue de excursión a Chosica, un distrito ubicado a una hora de viaje de su natal Lima. Su pie quedó atorado en los rieles del tren mientras jugaban en un túnel oscuro.

La locomotora pasó y amputó la extremidad de Renzo. Lo que en principio era un paseo escolar se convirtió en una pesadilla que marcó su vida para siempre. Todo ocurrió muy rápido. Renzo, ahora de 32 años, recuerda que el sitio era muy oscuro. Él estaba jugando con sus amigos cuando su pie cayó en una pequeña zanja. Intentó sacarlo con la ayuda de sus compañeros, pero fue imposible.

El tren pasó inesperadamente y a gran velocidad. Renzo recuerda que no sintió dolor. Cuando intentó pararse no pudo, cayó al piso mientras se desangraba y la mole de metal terminaba de pasar por el túnel.

Renzo pensó que sin su pierna iba a ser difícil llevar una vida normal. Se sintió desanimado, pero la ayuda de su familia le permitió sostenerse emocionalmente y salir adelante.

Después de esa trágica experiencia se graduó de la primaria y secundaria. Estudió ingeniería en sistemas y hoy forma parte de la multinacional estadounidense de tecnología IBM en Perú. Más que las heridas, ver sufrir a su mamá es lo que más le causó dolor. Ella le había dado la bendición cuando salió de casa para irse de paseo con sus compañeros de escuela.

Pero todo eso quedó atrás. Renzo encontró en el deporte un refugio que le ha ayudado a superarse. Actualmente forma parte de la selección peruana de parabádminton que compite desde el viernes 15 de noviembre de 2019 en el Campeonato Sudamericano de esta disciplina, que se disputa en el coliseo Abel Jiménez Parra, en Guayaquil.

Según John Zambrano, presidente de la Federación Ecuatoriana de Bádminton, en este torneo, cuyas finales se jugarán el domingo 17 de noviembre, participan 27 jugadores de cuatro países: Argentina, Perú, Brasil y Ecuador.  

Los deportistas compiten en categorías destinadas a personas de talla baja, en sillas de ruedas, amputaciones y deformaciones de extremidades.  

La única representante de Ecuador es Irma Once (43 años). Ella es guayaquileña y nació con una malformación en sus brazos. Sus extremidades no se desarrollaron completamente. En principio, sus padres pensaron que no podría valerse por sí misma, pero con el paso del tiempo, la sexta de las nueve hijas que tuvo Vicenta Cevallos empezó a demostrarles que era una mujer de retos.

A los ocho meses de nacida, Irma ya sabía agarrar la cuchara con los muñones que reemplazan a sus manos. Cuando cumplió 4 años ya podía pintar. Ella se ha acostumbrado a ser como es. No se avergüenza. Por eso, su convicción la ha llevado a otra faceta. Desde julio entrena bádminton y en poco tiempo se ganó un puesto en la selección ecuatoriana de parabádminton.  

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Irma Once, la guayaquileña de 43 años es la única ecuatoriana que compite en el Sudamericano de parabádminton. Foto: José Morán / El Telégrafo

En el torneo sudamericano también compite la brasileña Auricelia Nunes. Ella juega sobre una silla de ruedas, con sus dos piernas atadas a la estructura. No puede mover sus extremidades inferiores a causa de una negligencia médica, ocurrida hace seis años. Ella se sometió a una osteotomia, una cirugía para corregir la tibia de sus piernas. Pero los doctores le realizaron cortes en tendones que derivaron en inmovilidad permanente. Tiene sensibilidad en sus piernas, pero no las puede mover.

La discapacidad le provocó un estado de depresión durante año y medio. Se quedó encerrada en un cuarto. No quería salir. Su esposo la abandonó y tuvo que terminar de criar sola a sus dos hijas. Para sobrevivir se dedica al maquillaje profesional. Ahora es seleccionada destacada de su país en parabádminton y ocupa el puesto 12 en el mundo, en la categoría dobles.

bádmintonAuricelia Nunes, la brasileña de 42 años perdió la movilidad de sus dos piernas a causa de una mala práctica médica. Foto: Karly Torres / El Telégrafo

La historia de la peruana Jenny Ventocilla también es trágica. Hace cuatro años le amputaron la pierna derecha tras sufrir un accidente automovilístico en Lima. El carro que conducía se precipitó a un abismo de 70 metros. La caída rompió su pierna en dos. No tenía sus dedos completos. Los médicos tuvieron que cortar debajo de la rodilla.

Antes del accidente era voleibolista, pero su amor por el deporte no se truncó por la amputación. El bádminton le devolvió la alegría y las ganas de vivir. (I)

bádmintonJenny Ventocilla, la peruana de 47 años sufrió la amputación de su pierna derecha debido a un accidente de tránsito. Foto: Cortesía.

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