El soporte de Neisi Dajomes para no derrumbarse

Su entrenador la ayudó a superar los problemas que atravesó en el camino a Tokio.
02 de agosto de 2021 10:36

Neisi Dajomes no ha estado sola. La campeona olímpica tiene desde hace tres años a una personas que se convirtió en su soporte deportivo y anímico para sobresalir en la halterofilia. El ruso Alexey Ignatov es su entrenador y hombre de confianza.

La ganadora de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 perdió a su madre y hermano en los últimos dos años. Como reveló el domingo, tras su éxito en la categoría 77 kg, en ese momento sufrió de depresión pero junto a ella estuvo Ignatov para respaldarla.

“Mi entrenador siempre se quedó y me dio muchas fuerzas para que no me derrumbe”, contó en la zona mixta. Ignatov la apoyó en su preparación y la guío durante la pandemia para que no perdiera el ritmo y así llegar a Tokio como favorita.

Luego de la competencia posaron fotos en una fotografía junto a la bandera tricolor y la presea dorada. “Es uno de los responsables principales del éxito de nuestra medallista”, tuiteó el Comité Olímpico Ecuatoriano (COE).

Ignatov se sumó al equipo personal de la deportista amazónica en 2018, por pedido expreso de ella. Dajomes era en ese entonces campeona juvenil y promesa nacional. La joven, de 20 años en ese momento, le solicitó al COE la contratación del europeo.

Los resultados saltaron a la vista en pocos meses. Dajomes ganó la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Lima y los Panamericanos de Levantamiento de Pesas de 2020. En Tokio se llevó el primer lugar de su categoría, al subir un total de 263 kg.

Además, Dajomes dijo en una entrevista con El Universo que Ignatov dio de su propio dinero para costear vitaminas y otros implementos que necesitaban. Esto por la falta de apoyo del COE y de la Secretaría del Deporte, quienes a menos de seis meses de los Juegos Olímpicos no se hacían presentes.

Ahora este triunfo olímpico es compartido.

Episodio de depresión

Neisi Dajomes confesó que el fallecimiento de su madre y hermano, impulsadores de su carrera, le afectaron muchísimo. "Me deprimí, estaba 100 por ciento mentalizada y eso fue un golpe porque no sabía si iba a poder competir o no", manifestó en 2019, antes de acudir a Lima y vencer en los Panamericanos.

"Pasé momentos duros, perdí a mi madre y poco antes a mi hermano Javier Palacios, por quien estoy aquí, y todos mis logros son dedicados a su memoria", señaló. Sin embargo, la pesista logró levantarse para continuar con su exitosa carrera.

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