42 ciclistas murieron arrollados desde 2017

La víctima reciente fue el joven pedalista carchense Rubén Darío Tatés, quien fue atropellado por un vehículo mientras entrenaba. Los deportistas piden más respeto.
05 de junio de 2020 00:00

La imprudencia, el irrespeto y la falta de sentido común  en las vías han terminado con la vida de 42 ciclistas desde enero de 2017 hasta la fecha, según datos de la Agencia Nacional de Tránsito de Ecuador. La víctima más reciente es el joven ciclista carchense Rubén Darío Tatés, quien murió atropellado por un automóvil mientras entrenaba junto con su hermano en una de las vías del cantón Huaca (provincia del Carchi).

La impericia de los conductores, sobre todo en las carreteras, y en ocasiones en las ciudades, pone en riesgo permanente a los practicantes del deporte del pedal cada vez que salen a entrenar.

Sobre todo en la provincia del Carchi, cuna de los mejores exponentes de esta disciplina y en la que existen un sinnúmero de caminos y vías por las que surcan los pedalistas, pero no solo durante sus prácticas sino para ir a estudiar o trabajar.

De acuerdo con las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), 2’272.521 ecuatorianos pedalean en el país, un 14,8% de la población, y 793.497 usan la bicicleta todos los días.

La norma más irrespetada es la del literal d) del artículo 204 de la Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, que da a los ciclistas el “derecho preferente de vía o circulación en los desvíos de avenidas y carreteras, cruce de caminos, intersecciones no señalizadas y ciclovías”.

Además, existe un irrespeto a la norma del metro y medio de distancia entre el automóvil y el ciclista.

Para Alberto Hidalgo, representante del colectivo Masa Crítica, la falta de una cultura vial y de infraestructura causa estos accidentes. “A la bicicleta no se la considera como un medio de transporte en el país, sumado al irrespeto, la mala conducción, el no mantener la distancia, exceso de velocidad, entre otras cosas y las casi inexistentes ciclovías ahondan el problema”. 

La Agencia Nacional de Tránsito de Ecuador registró que desde junio de 2019 hasta la fecha, un total de 10 ciclistas fallecieron en el país. Otros 739 pedalistas resultaron lesionados.

Luego de consagrarse como campeón de la edición 102 del Giro de Italia, el tricolor Richard Carapaz pidió como “regalo” que respeten a los ciclistas; sin embargo, fue como arar en el mar. Al año de su logro murió Tatés y justo cuando se conmemoraba el día de la bicicleta (3 de junio).

Otro caso emblemático fue lo que le ocurrió el 16 de julio de 2018 al deportista quiteño Felipe Endara, quien fue embestido por un vehículo que invadió la vía exclusiva.

El conductor (Noé R.) se dio a la fuga, pero todo quedó registrado en una cámara de seguridad y así fue como lo acusaron y sentenciaron a 45 meses por delito de lesiones causadas por accidente de tránsito, tipificado en el Código Orgánico Integral Penal.

Endara era un ciclista élite. Practicaba el ciclismo de montaña y fue campeón nacional de cross country maratón en 2013 y 2017.

De acuerdo con un estudio de la Facultad de Salud de la Universidad de las Américas (UDLA), en Ecuador desde 2001 hasta 2017 se reportaron un total de 317 muertes entre ciclistas, 91% en hombres y 9% en mujeres. El 84% de los fallecimientos se dieron en zonas urbanas y el 16% en las rurales.

La muerte de Rubén Darío Tatés provocó la indignación de corredores profesionales; como Richard Carapaz (Team Ineos), Jonathan Caicedo (EF Education First), Alexander Cepeda (Androni), Jefferson Cepeda (Caja Rural), entre otros, quienes volvieron a pedir respeto para los ciclistas en las carreteras.  

A ese pedido se sumó otro destacado corredor nacional, Segundo Navarrete (Movistar Team Ecuador) quien comentó que “lamentablemente el pedido de mis compañeros no llegó a la cultura de conductores en general, porque solo se alegraron con el triunfo de Carapaz en Italia, pero pasan a menos de 50 centímetros con los autos”.

Entre tanto, el compañero ecuatoriano de Carapaz en el Ineos, Jhonatan Narváez, considera que el problema es de lado y lado. “Como ciclistas debemos estar conscientes del riesgo, pero asimismo, pido a los conductores tener precaución para salvaguardar la integridad de quienes practicamos este deporte en las rutas del país”, comentó el pedalista. (I)

Tatés soñaba con correr en Colombia
En la escuela de ciclismo del cantón carchense de San Pedro Huaca, que dirigía Luis Villarreal, fue donde se inició hace tres años en el deporte Rubén Darío Tatés, quien falleció el pasado 3 de junio en un accidente de tránsito.

Junto con su hermano, Ricardo Andrés, pasaron al club Cordillera Andina de Chitan de Navarretes (cantón Montúfar, El Carchi) y desde el año pasado ingresaron a la escuela que impulsa el campeón de la Vuelta a Colombia 2018, el tricolor Jonathan Caicedo.  

En el accidente en el que perdió la vida Rubén Darío, su hermano resultó herido y se encuentra recuperándose de las lesiones.

El ciclista, que llevaba el nombre del poeta nicaragüense, soñaba con fichar por un equipo grande de Ecuador y en un plazo corto correr el Tour Colombia, una de las pruebas más importantes de Sudamérica, pero “me lo arrebataron”, comentó con la voz entrecortada el papá del ciclista, Juan Lee Tatés.

La tarde del miércoles 3 de junio, fecha en la que falleció Rubén Darío, se realizó la audiencia, donde el juez Wilson Obando dejó en libertad a quien conducía el auto, Hans L., quien supuestamente forma parte del Consejo de la Judicatura. Esta decisión molestó a los ciclistas y amigos de Tatés.

Convocados por el corredor Jonathan Caicedo, cientos de personas se congregaron en el parque Ayora, de Tulcán, para realizar un plantón en el que reclamaron justicia por Tatés. (I)