El atletismo se enfrenta al vacío dejado por Usain Bolt

El que para muchos es el mejor atleta de todos los tiempos dijo adiós a las pistas en agosto pasado. Sin embargo, no fue como sus seguidores o él mismo lo hubieran deseado.
20 de diciembre 00:00

En 2018 Usain Bolt cumplirá un año en el retiro. El mítico atleta jamaicano, el hombre más rápido de la historia y la carismática figura que ha mantenido el interés mediático por el rey de los deportes olímpicos, puso punto final en 2017 a su brillante carrera y dejó huérfana a su disciplina.

El Mundial de Londres de agosto fue el lugar donde Bolt bajó el telón y lo hizo de una manera que todavía duele a su legión de seguidores: una lesión en el muslo izquierdo, que lo dejó cojeando y sin terminar la final del relevo 4x100 metros. Esa fue su última salida a la pista, en un Mundial donde había perdido su corona en los 100 metros, teniendo que conformarse con el bronce, y donde había decidido no competir en los 200 metros, su otra prueba habitual. “Vamos a echar de menos su personalidad. Es mejor tener a alguien que tiene su opinión propia y que es capaz de llenar un estadio. Tenemos demasiados atletas que miran a derecha e izquierda, con nervios antes de responder a una pregunta. Bolt tenía su opinión y cosas que decir. Eso es lo que más vamos a echar de menos”, estimó el presidente de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), Sebastian Coe.

En Londres 2017, muchos quisieron empezar a encontrar un heredero, pero se quedaron con las ganas. Se habían puesto muchas esperanzas en el sudafricano Wayde Van Niekerk, que había deslumbrado en los Juegos Olímpicos de Río 2016 con el oro con récord mundial de 400 metros. Pero Van Niekerk consiguió un buen balance en la capital británica, un oro en 400 metros y una plata en 200 metros, pero sin poder acercarse al impacto que conseguían los triunfos del ‘Rayo’ jamaicano.

Únicamente podría ser una esperanza la juventud (21 años) del estadounidense Christian Coleman, que fue plata en esos 100 metros, por delante de Bolt.

En su ‘década prodigiosa’, Bolt ganó en seis ocasiones el premio de la IAAF a mejor atleta del año. En este 2017 los vencedores fueron el catarí Mutaz Essa Barshim (salto de altura) y la belga Nafissatou Thiam (heptatlón), dos figuras cuyo impacto en el gran público es limitado.

Para ser el sucesor de Bolt no solo hay que conseguir marcas o resultados para la historia: es necesario también el carisma y las dotes de showman que tan bien controlaba la estrella caribeña y que le hicieron romper moldes, superando los cinco millones de seguidores en Twitter y los siete millones en Instagram. La transición será uno de los desafíos para la IAAF cuando ya comienzan a verse en el horizonte los Juegos de Tokio 2020. (I)

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