"Tolerancia cero" pide víctima de abuso sexual de cura

- 19 de febrero de 2019 - 00:00

Los líderes católicos empiezan el jueves la histórica cumbre sobre sacerdotes pederastas. Afectados exigen el fin del encubrimiento y castigos ejemplares.

“Lo importante de esta reunión es que el Vaticano clarifique qué entiende por ‘tolerancia cero’, que es un concepto que el papa Francisco repite una y otra vez”, demandó Miguel Hurtado, el español que denunció por abusos al monje de Montserrat Andreu Soler.

Hurtado se unirá a 11 de las víctimas que viajaron a Roma  para seguir los resultados de la primera Cumbre que se desarrollará sobre los abusos a menores por parte del clero. La jerarquía católica se reunirá desde el jueves hasta el domingo en el Vaticano.

“En los países más avanzados, ‘tolerancia cero’ significa que si un sacerdote abusa una vez de un niño, se lo echa del sacerdocio, pero esto solo se aplica a duras penas en Irlanda y en Estados Unidos; en España hay sacerdotes condenados por la Justicia que han admitido sus crímenes y que siguen formando parte de la Iglesia”, lamentó Hurtado.

A su juicio, los obispos españoles “están trabajando increíblemente duro para que el iceberg de la pederastia clerical no salga a la luz”, y por ello pidió “transparencia, con cifras y nombres”.

Agregó que “si el papa Francisco quisiera acabar con el problema, la cumbre sería de tres semanas y no de tres días”. Por eso, Hurtado pide “medidas concretas” para acabar con la “pandemia mundial” que es la pederastia en la Iglesia.

Tras el estallido de números de casos de pederastia de la curia, a mediados de 2018, el papa Francisco admitió con vergüenza que los miembros de la iglesia Católica no supieron escuchar ni proteger a las víctimas de los curas pedófilos.

Los casos están regados por todo el mundo: van desde Chile a Estados Unidos, donde se registran 17.000 denuncias contra 6.400 religiosos. Además, de otros escándalos que recorren todos los países de la Unión Europea.

Latinoamérica y Ecuador
Uno de los escándalos más sonados fue el del padre Marcial Maciel, en México, quien llevó una triple vida, con dos mujeres e hijos.

Mientras que en Chile toda la jerarquía de la Iglesia presentó su renuncia en el contexto de un gran escándalo de pedofilia y encubrimientos.

Estos obligaron a una serie de mea culpas del papa Francisco, quien primero había defendido al obispo Juan Barros, acusado de encubrir por décadas al cura Fernando Karadima, condenado por abusos sexuales a menores en los años ochenta y noventa.

A estos países se le suma Ecuador. En mayo de 2018, la ciudad de Cuenca fue escenario de marchas y protestas por casos de abuso sexual contra menores y que tienen en el centro de la escena al sacerdote César C.

Sobre este cura recaen acusaciones por hechos sucedidos hace más de 40 años.

Por otra parte, en la ciudad de Guayaquil se investiga al sacerdote Fernando I. por presuntos abusos a 10 menores en una iglesia del sur.

Las expectativas del clero
Uno de los miembros del comité organizador de esta reunión, el arzobispo de Chicago (Estados Unidos), Blase J. Cupich, declaró que la reunión será “un momento crucial” y “un punto de inflexión” en la Iglesia para que tome conciencia de su responsabilidad.

Pero también agregó que no hay que “hinchar” las expectativas de lo que se conseguirá, porque no se va a acabar con los abusos en tres días, pero que “hay que centrarse en esta primera tarea”.

Cupich afirmó que durante estos cuatro días se tiene que insistir en la “responsabilidad de los obispos” y en la “transparencia”, y que al volver a casa todos los participantes se den cuenta de que están “ante una encrucijada” y que es necesario “rendir cuentas”.

El también miembro del comité organizador y secretario adjunto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el maltés Charles Scicluna, subrayó acerca de la necesidad de que “se rompa con el código de silencio, con la complicidad y con la negación, porque la verdad es lo que cuenta”.

El moderador de la reunión, el exportavoz del Vaticano, padre Lombardi, también dio los números y el programa de esta inédita reunión, en la que participarán unas 190 personas, entre ellas 114 presidentes de Conferencias Episcopales de todo el mundo, diez representantes de las congregaciones masculinas y diez de las femeninas, los jefes de varios dicasterios (ministerios vaticanos) y expertos.

La cumbre será precedida por una reunión que el comité organizador mantendrá con un grupo de una docena de víctimas, entre ellas el español Miguel Hurtado, así como el chileno Juan Cruz, entre otros.

Algunas víctimas, de las que el Vaticano no ha querido facilitar ni número ni nombre por privacidad, también participarán en estos días en las reuniones privadas en el Vaticano. (I)    

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