Lula y Rousseff abandonaron el sistema de concesiones para los megacampos submarinos estadounidenses

Serra, a punto de cumplir los deseos de Chevron: cambiar la ley petrolera en Brasil

- 22 de junio de 2015 - 00:00
Serra envió el proyecto que le quita la exclusividad a Petrobras, en la capa presal de la plataforma submarina del Atlántico. Assange lo denunció en 2010. Foto: Tomado de brasil247

Lula y Rousseff abandonaron el sistema de concesiones para los megacampos submarinos estadounidenses

La oposición conservadora brasileña comenzó a cumplirle un viejo sueño a Chevron, la petrolera estadounidense que en 2010 acudió al consulado de Estados Unidos en Sao Paulo para revelar sus presiones nada menos que a un candidato presidencial para que se cambie la ley de hidrocarburos submarinos y restarle poder  a la estatal Petrobras.

El Senado recibió un proyecto del senador José Serra, quien fue candidato presidencial por el opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) derrotado en 2010 por Dilma Rousseff y en 2002 por Luiz Inácio Lula da Silva.

Serra y el ala neoliberal del oficialista Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB), del vicepresidente Michel Temer, dieron carácter de urgente al proyecto que le quita la exclusividad a Petrobras para operar -con socios privados y extranjeros- en la extracción de los megacampos de crudo descubiertos en 2007.

Esos campos, en la capa presal de la plataforma submarina del Atlántico, tienen las mayores reservas descubiertas en las últimas 3 décadas en el mundo y son un salto de Brasil como potencia petrolera. “Este proyecto es a favor de Petrobras, que está golpeada por una administración desastrosa y por la corrupción”, dijo en su discurso el senador Serra, que enfrenta una resistencia de movilizaciones de los sindicatos petroleros y del oficialista Partido de los Trabajadores y otras fuerzas de izquierda.

Precisamente Serra, según los cables del consulado de Río de Janeiro revelados por WikiLeaks, es el candidato presidencial que en 2010 le prometió a Chevron que iba a cambiar la ley petrolera sancionada por Lula que imponía el régimen de división de lucros y abandonaba el de las concesiones y le daba a Petrobras un mínimo del 30% en la extracción de los campos submarinos.

La información de WikiLeaks apareció sin fuerza en los medios en diciembre de 2010, cuando Lula se preparaba para pasarle el mando a Rousseff.

Pero, 4 años y medio después, es decir esta semana, Serra, exgobernador de Sao Paulo y un exiliado durante la dictadura en Chile y Estados Unidos, desempolvó desde su banca de senador el proyecto de alterar la ley petrolera.

De acuerdo a WikiLeaks, las petroleras estadounidenses se oponían a la ley de Lula y de Rousseff que abandonó el sistema de concesiones para los megacampos submarinos -con crudo de alta calidad- e implementó uno de división de lucros directamente entre el consorcio operador y el Estado nacional. Petrobras tiene obligatoriamente una participación del 30% en cada operación de extracción.

El proyecto de los opositores le quita a Petrobras esa ‘obligación’, en el marco de un momento político de extrema debilidad de Rousseff, que lleva adelante un ajuste de $ 25.000 millones en las cuentas públicas para evitar caer en la recesión económica este año. “Mirá, deja a los del PT hacer lo que quieran por ahora...el modelo actual no va a durar mucho. Nosotros lo volveremos a cambiar”, le dijo Serra, según un cable del consulado estadounidense en Río de Janeiro en 2009, a Patricia Pardal, entonces directora de relaciones con el gobierno de Chevron.

Según el cable, Serra iba a impulsar, en caso de que venciera a Rousseff, el cambio en la legislación de hidrocarburos como quería Chevron.

Pardal, de Chevron, le contó su acción de cabildeo con el candidato presidencial opositor a los representantes económicos del consulado estadounidense en Río de Janeiro, de acuerdo consta en WikiLeaks.

El dinero de los megayacimientos descubiertos en 2007, que operan a niveles récords, en el primer trimestre del año está destinado por ley a un fondo social para financiar el sistema educativo.

Esta es una medida de Rousseff contra lo que dice ser el ‘mal holandés’, como se conoce al trastorno que causa en la economía depender de la extracción apenas de una materia prima.

El senador oficialista Lindebergh Farías, del PT, afirmó que el proyecto que se tramita de urgencia “condena a Petrobras a abrirles las puertas a las extranjeras, no a participar sino a que exploren exclusivamente en el presal”, la capa geológica ubicada a 6.000 metros de profundidad frente a las costas de los estados de Río de Janeiro, Sao Paulo y Espirito Santo.

“Las empresas extranjeras operan por la lógica del mercado, buscando apenas el lucro. Retirar a Petrobras de esa función pone en riesgo la soberanía energética”, dijo Farías.

Con el Congreso en manos de opositores que pertenecen a partidos de la coalición de sustento al gobierno del PT, se ha abierto una crisis de diálogo político e inaugurado una agenda de derechas en los trámites parlamentarios.

El presidente de la Federación Única de Petroleros (FUP), José María Rangel, dijo a EL TELÉGRAFO que el proyecto de ley “no tiene sustento argumentativo” porque Petrobras tiene previsiones de recuperación en 2 años de la situación financiera actual, luego de haber generado unos 100.000 millones de dólares de lucros en el primer trimestre.

“Este proyecto es el inicio de un intento mayor de darle a las extranjeras cada vez más control del petróleo del presal. Si se perfora en los yacimientos submarinos, de 5 agujeros, en 4 se encuentra crudo de altísima calidad. Por eso rige el modelo de división de lucro y no el de concesiones, donde las empresas deben invertir y arriesgarse más”, sostuvo el dirigente petrolero.

En lo que va del año, unos 20.000 empleos se trituraron en la industria naval brasileña con la posibilidad de quiebra de las empresas constructoras contratistas de Petrobras cuyos directivos están detenidos por sobornos.

Para Rangel, la población brasileña en general está a favor de mantener a Petrobras como estatal, pero todos los días recibe “un bombardeo de malas noticias que causan una masacre en la imagen de Petrobras”.

“Los grandes medios siempre estuvieron con los norteamericanos, no les gusta mucho que Petrobras tenga soberanía y poder para producir petróleo nacional”, agregó Rangel, quien también opinó sobre el lobby de Chevron a Serra revelado por WikiLeaks y que consta en los cables secretos del Departamento de Estado norteamericano.

“Pruebas cabales de ello no poseo, pero ellos siempre hacen un cabildeo muy grande. En África, sobre todo, se movilizan para cambiar leyes y acá no pienso que sea diferencia. Siempre aparecen parlamentarios que defienden abiertamente y con muchas ganas disminuir el rol de Petrobras y volver al sistema de concesiones en el presal, como quieren las extranjeras”. (I)

DATOS

Una sola operación de Petrobras garantiza al Estado brasileño la planificación de la producción para escapar de la trampa de la extracción rápida y depredadora que compromete posibles riesgos ambientales.  

Los ingresos garantizan que el aceite producido y los derechos recaudados sirvan a los intereses del pueblo brasileño en la asignación de derechos a la educación y la salud.

El operador es responsable de medir el aceite producido y enviar la información a las instituciones de control y regulación. El aceite de propiedad de las naciones da ventajas geopolíticas en la medida en que el Estado puede gestionar una base natural porque a través de aquello puede reutilizarlo, distribuirlo equitativamente, lo que sirve para la seguridad y el bienestar de todos los estados. (I)

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