Rousseff critica espionaje de EE.UU. en la ONU

25 de septiembre de 2013 - 00:00

Nueva York.- La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, denunció ayer ante la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, el espionaje diplomático y económico por parte de Estados Unidos algo que consideró “una violación” de la soberanía de su país y pidió un control multilateral del uso de Internet.

En un encendido discurso en el plenario de líderes mundiales, Rousseff, que suspendió una visita de Estado a Washington prevista para el 23 de octubre por esta cuestión, instó a la ONU a “reglamentar como corresponde la conducta de los Estados en lo que respecta a la utilización de estas tecnologías”.

“Semejante injerencia es un quebrantamiento del derecho internacional y una afrenta a los principios de las relaciones entre los países, especialmente si son amigos”, dijo Rousseff al referirse a las revelaciones de espionaje de Estados Unidos filtradas por el exconsultor de inteligencia Edward Snowden.

Rousseff advirtió que el “ciberespacio no puede ser utilizado o manipulado como arma de guerra a través del espionaje, sabotaje”, y no “puede convertirse en un nuevo campo de batalla entre Estados”.

Por ello, anunció, su país buscará “establecer un marco civil multilateral para la gobernanza y utilización de Internet y protección eficaz de los datos que viajan a través de Internet”.

Documentos filtrados por Snowden y publicados en la prensa indican que la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA) espió comunicaciones de Rousseff y la petrolera estatal Petrobras, que tiene gigantes yacimientos descubiertos en aguas brasileñas.

Tras afirmar que “la soberanía de un país nunca pueda basarse en detrimento del derecho de otro país”, la mandataria sostuvo que este caso “requiere una respuesta de la comunidad internacional”.

“Hemos pedido garantías para que algo así no vuelva a suceder”, reconoció la dirigente brasileña. “El argumento de que estas prácticas se realizan en aras de la seguridad es simplemente insostenible”, agregó.  

Rousseff también dedicó una buena porción de su intervención a insistir  en dos viejas peticiones de Brasil: la reforma del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Consejo de Seguridad de la ONU.

El presidente estadounidense, Barack Obama, fue el segundo orador en la lista luego de Rousseff, lo cual agregó condimento a la jornada de ayer, en la ONU, aunque solo se refirió al caso de manera  general.

“Hemos comenzado a revisar el modo en que obtenemos información de inteligencia para tener un equilibrio correcto entre las legítimas preocupaciones de seguridad de nuestros ciudadanos y aliados y las preocupaciones privadas que comparte todo el mundo”, dijo Obama, sin apartarse de lo ya dicho por Washington.

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