Reapertura en Panamá se traduce en esperanza para una economía devastada por la pandemia

La reactivación económica del país augura, según la CEPAL, un crecimiento de 5,5% en 2021.
02 de febrero de 2021 11:38

Panamá reabrió las puertas de su comercio tras meses de restricciones a la vida social causadas por la pandemia del coronavirus.

A través de un plan proyectado a seis semanas, el gobierno puso en marcha un cronograma que reactiva una parte del comercio minorista en tres de las diez provincias del país. Una noticia que ofrece un respiro transitorio a la economía panameña que, luego de Venezuela y Perú, fue la que más cayó en la región en 2020, de acuerdo la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Durante el año de la pandemia, el PIB de ese país se contrajo 11%. Si bien las cifras de 2020 son lamentables, la propia CEPAL adelanta un rebote para Panamá en 2021.

De acuerdo con su último informe de crecimiento regional, se estima que la actividad económica de ese país aumente 5,5% durante los próximos doce meses. El cálculo se basa en una potencial recuperación del mercado mundial, que influya positivamente en la reactivación de los flujos comerciales del Canal, responsable de 90% de las exportaciones del país.

El descalabro panameño durante el año pasado fue una consecuencia del desplome de las exportaciones de la Zona Libre Colón. Durante los primeros nueve meses de 2020, el valor de las exportaciones allí se redujo en un cuarto en comparación con el mismo período en 2019.

Restaurantes

Si bien la noticia de la reapertura es celebrada por el Gobierno como prueba de que se está logrando contener la propagación de la enfermedad, también se toma con cautela. Luis Fernando Sucre, ministro de Salud de Panamá, aseguró que la decisión del Ejecutivo obedece a criterios epidemiológicos, y subrayó la importancia de que esta primera etapa sea exitosa, pues es un paso inicial hacia la reapertura de otros rubros de la economía nacional.

El funcionario adelantó, por ejemplo, que se evalúa la posibilidad de reabrir también los restaurantes antes del 15 de febrero, fecha inicialmente prevista para ello.

Esa decisión resulta clave para la supervivencia del comercio en Panamá. Hablar de "supervivencia” es justo cuando miramos las cifras. De acuerdo con estadísticas de la Asociación de Restaurantes y Afines de ese país, desde el inicio de la pandemia han cerrado unos dos mil restaurantes a nivel nacional.

Actualmente, unos cinco establecimientos se declaran en bancarrota cada día. Una tendencia que podría agravarse, pues si no se permite la reapertura del sector en las próximas dos semanas, el gremio estima que entre 1.000 o 1.500 locales más irán a la quiebra.

"O abrimos, o morimos”, asegura Domingo de Obaldía, presidente de la Asociación de Restaurantes y Afines. Esta coyuntura ha sido causada no solo por los estragos de la pandemia, sino por el abandono de las autoridades, afirma.

El cierre de los restaurantes afecta a unos 40.000 empleos directos, y 300.000 indirectos, según números del gremio. Pero también el turismo, la construcción y los negocios, principales atractivos de Panamá, viven un momento dramático.

Alivio transitorio

El inicio de este plan de reapertura es un alivio para el país. Esto se suma a los progresos registrados en cuanto a la contención del covid-19. Actualmente se reportan casi 2.500 pacientes hospitalizados, 247 de ellos en terapia intensiva. La letalidad a causa de la enfermedad en Panamá es de 1,6%, una de las más bajas en América Latina.

Son números que, después de un difícil 2020, ofrecen esperanza. Pero es una esperanza débil, sobre todo cuando surgen en la región nuevos confinamientos. Perú, Colombia, Chile, Venezuela: gran parte del continente vuelve a imponer restricciones, cuarentenas y toques de queda. (I)

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