Ofensiva terrestre en Yemen se intensifica en dirección a Saná

14 de septiembre de 2015 15:12

Las fuerzas progubernamentales yemeníes, apoyadas por la coalición árabe, trataban el lunes de avanzar en territorio enemigo, en el segundo día de una gran ofensiva para reconquistar la capital, Saná, en manos de los rebeldes desde hace un año.

A pesar de la continuación de los combates, la ONU afirmó que mantendrá sus esfuerzos para convencer a las partes beligerantes para que negocien. Su emisario para Yemen llegará este martes a Riad para efectuar nuevas consultas.

Iniciada el domingo en la provincia de Marib, la operación se desarrolla en tres ejes situados en el noroeste de esta región desértica, en dirección a Saná, precisaron fuentes militares leales al presidente Abd Rabo Mansur Hadi, exiliado en Arabia Saudí.

Situada en el centro, la provincia petrolera de Marib reviste una alta importancia estratégica en vistas de reconquistar la capital.

"El objetivo es cortar la carretera de abastecimiento de los (rebeldes chiitas) hutíes", explicó a AFP una fuente militar.

A media mañana, helicópteros de ataque Apache despegaban y aterrizaban en el pequeño aeropuerto del campamento de Safer, el cuartel general de las fuerzas de la coalición árabe en la provincia de Marib, informó un corresponsal de AFP.

Según una fuente militar yemení, seis misiles antimisiles Patriot fueron desplegados en el campamento de Safer, donde 67 soldados de la coalición fallecieron el 4 de septiembre en un ataque rebelde.

Por la tarde, un convoy de 18 carros de combate y de transporte de tropas abandonó el campamento. "Parte para reforzar el frente del noroeste de la provincia de Marib", explicó la misma fuente.

Las fuerzas progubernamentales intentan avanzar desde Al Aber, localidad cercana a la frontera con Arabia Saudí, hacia cuatro zonas ubicadas en el noroeste de Marib, en la dirección de Saná.

En la operación falleció un soldado de Emiratos Árabes Unidos, un país que ha perdido en Yemen hasta 60 soldados, 52 de ellos en el ataque del 4 de septiembre.

Diez soldados saudíes y cinco bareiníes también fueron abatidos en esta ofensiva, la más sangrienta contra las fuerzas de la coalición desde que comenzaran sus operaciones el 26 de marzo.

Nuevos bombardeos aéreos

En paralelo a la ofensiva terrestre, la aviación de la coalición concentró sus bombardeos en la parte sur de la provincia de Marib, donde los hutíes están bien implantados.

Estos bombardeos están destinados a preparar la llegada de las fuerzas terrestres de la coalición, que tendrán que "limpiar" la región de toda presencia rebelde, explicaron fuentes militares yemeníes.

En el norte, en la frontera entre Yemen y Arabia Saudí, cinco soldados fueron abatidos, anunció el domingo por la noche la coalición árabe. Desde que comenzara el conflicto, al menos 60 personas, en su mayoría militares, han muerto en esa zona.

Se trata de una de las peores pérdidas en la frontera anunciadas por la coalición desde que comenzara la campaña de bombardeos aéreos para impedir que los hutíes se apoderen de la totalidad del país.

Este lunes un guardia de fronteras saudí murió también en la misma región del norte como consecuencia de un tiroteo, añadió el ministerio del Interior de Riad.

La intensificación de las operaciones sobre el terreno parece comprometer la celebración de las negociaciones de paz anunciadas por la ONU para esta semana.

El gabinete del presidente Hadi, exiliado en Arabia Saudí, anunció el sábado que no participaría en ninguna negociación hasta que los hutíes no comiencen a retirarse de los territorios conquistados y a depositar las armas. Una condición que parece complicado que los rebeldes hutíes acepten. (I)

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