Los neonazis marchan en Washington un año después de Charlottesville

- 12 de agosto de 2018 - 14:47
Grupos antifascitas arribaron a Washington para protestar por la marcha de sectores de extrema derecha.
Foto: AFP

La policía de Washington estableció el domingo 12 de agosto un perímetro de seguridad alrededor de la Casa Blanca, ante la marcha de centenares de neonazis y supremacistas blancos, un año después de los disturbios en Charlottesville, Virginia, que dejaron una mujer muerta y 19 heridos.

Al cumplirse el primer aniversario de aquellos incidentes, la red de extrema derecha Unite the Right protagoniza la nueva concentración en Washington.

Esta organización que estuvo detrás de la manifestación de Charlottesville (Virginia) obtuvo permiso para reunir a 400 personas en la plaza Lafayette, ubicada frente a la residencia presidencial, a partir de la 17:30 y durante solo dos horas.

Un importante dispositivo policíaco se desplegó en el lugar, con varias calles cerradas a la circulación vehicular, especialmente para impedir todo contacto entre manifestantes y contrarios, que también se espera que acudan a plaza Lafayette.

Grupos antiracistas se reunieron de manera pacífica a partir del medio día frente de la Casa Blanca, blandiendo pancartas que decían "No a los nazis, no al KuKlux Klan, y no a un Estados Unidos Fascista".

Algunos "dicen que la mejor estrategia es ignorar a los supremacistas blancos, que no les damos demasiada atención. Pero nosotros realmente creemos que sería un enorme error dejar que los fascistas pisen fuerte el suelo de la capital del país, sin oposición", dijo Kei Pritsker, de 22 años, e integrante de Answer Coalition, un grupo antiracista.

En un mensaje en su sitio, Unite the Right dijo a sus partidarios que "ciertamente habrá provocadores que intenten conseguir una reacción de su parte". "No respondan con ira", aconsejaron los organizadores.

Promotor de la manifestación del año pasado, Jason Kessler, había pedido permiso para marchar de nuevo en Charlottesville, pero las autoridades de la ciudad se lo negaron.

La pequeña ciudad de Virginia, situada a menos de 200 kilómetros al sur de Washington, no quería revivir los eventos del 12 de agosto de 2017.

La red ultraconservadora había obtenido en aquel momento autorización para una concentración en Charlottesville, en protesta contra un proyecto de la alcaldía de retirar una estatua del general confederado Robert E. Lee.

Al culminar la marcha se desencadenaron choques entre los supremacistas blancos y los contra-manifestantes, que fueron embestidos por un simpatizante neonazi causando la muerte de la mujer y dejando 19 heridos. (I)

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