El Mundo temía a China por el coronavirus, ahora los roles se invierten

19 de marzo de 2020 12:46

Países asiáticos que sufrieron por la pandemia, al principio, están intentando protegerse de una nueva ola de contagio proveniente del occidente.

El temor y sospecha que se centraba en China durante los primeros devastadores días del brote por el coronavirus han dado un giro de 180 grados. Ahora es el occidente el que asusta a Asia y al resto del mundo. Con casos que van en aumento en Italia, España y Estados Unidos, países de Asia, especialmente China, están luchando por protegerse de una nueva ola de infección.

En Asia, se está prohibiendo la entrada de viajeros de Europa y de Estados Unidos o son obligados a permanecer en cuarentena. Gimnasios, clínicas privadas y restaurantes en Hong Kong los advierten de permanecer lejos. Incluso padres chinos, que con orgullo enviaron a sus hijos a estudiar en Nueva York o Londres, ahora les envían mascarillas y desinfectantes o les pagan pasajes de regreso a casa que pueden llegar a costar $25.000.

“Regresamos porque creemos que estar en China es más seguro que permanecer en Nueva York,” dijo Farrah Lyu, egresada de 24 años que regresó al este de China este mes.

El cambio de fortuna habría sido inimaginable hace un par de semanas. En ese entonces, China era el epicentro mundial del brote, con cientos de fallecidos al día.

Sin embargo, hasta este jueves, el país no reportó ningún caso local por primera vez desde el inicio del brote. Su respuesta intransigente, incluyendo el cierre de ciudades, de fábricas, la aplicación de pruebas a miles de personas, parece haber puesto a

China bajo control.

Ahora la pandemia que se originó en China está migrando y empieza a recircular. En todo el continente asiático crece el sentimiento de temor, ya que Singapur, Taiwán y Corea del Sur hicieron frente al virus desde el inicio, al igual que China. Gran parte de la región se fija en el occidente y se cuestiona: Nosotros lo logramos ¿Por qué ustedes no?

“Las personas en países occidentales afirman que la respuesta de China fue autoritaria, que no respetó la democracia y libertad del pueblo,” dijo Yin Choi Lam, ciudadano chino propietario de un restaurante en Melbourne, Australia. “Ahora comparémoslo con lugares como Italia, donde la tasa de mortalidad es alta, o América, donde nadie sabe cómo se contagió tanta gente. ¿Preferiría tener libertad o salvar su vida?

Al contrario, Corea del Sur, con una democracia capitalista vibrante, al igual que Taiwán y Singapur, han manejado el virus de forma transparente, eficiente y solidaria mientras conservan la libertad de movilidad.

Parte de lo que ha diferenciado a algunos países asiáticos es la experiencia, afirmó Leighanne Yuh, historiadora de la Universidad de Corea.

“Desde el comienzo de la epidemia, los surcoreanos tomaron la situación con mucha seriedad, tal vez por sus pasadas experiencias con el SRAS y el SRMO,” dijo, “Usando mascarillas, lavándose las manos, el distanciamiento social, todas fueron acciones familiares”.

En Estados Unidos y Europa había más duda. Ahora son centros de infección que envían la enfermedad por el mundo. En Australia, Estados Unidos es la fuente principal de casos con coronavirus, seguido de Italia y China.

Las infecciones en China también vienen de fuera. Las autoridades afirmaron este jueves que se han confirmado 34 nuevos casos de personas que llegaron de otros lugares.

Muchas personas en China piden al gobierno que se cierre completamente el acceso desde Estados Unidos y otros lugares críticos de la misma manera que otros países suspenden los vuelos desde China. The New York Times / Medios Públicos (I)

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