Miles huyen de Tokio

18 de marzo de 2011 00:00

A una semana del terremoto de 8,9 grados y del tsunami que destruyeron  el noreste de Japón, el caos se incrementa debido a la alerta nuclear que vive el país, lo que ha llevado a que se produzca un éxodo de nacionales y   extranjeros.

Mientras tanto, Japón continúa contando a sus víctimas.  Las últimas cifras oficiales ofrecidas estiman que hay 5.692 muertos -en un total de 12 prefecturas- y unos 9.500 desaparecidos.

Los ingenieros japoneses de la planta, conocidos como “los valientes de Fukushima”, en cambio,   intentaban ayer  enfriar los reactores de la central. Helicópteros  y camiones con mangueras  arrojaron agua sobre los reactores 3 y 4 de la planta para intentar enfriar las barras de combustible depositadas en las piscinas.

La Agencia de Seguridad Nuclear informó ayer  que estaba saliendo vapor de los edificios que habían sido regados, lo que significa que el agua cayó sobre puntos calientes, en las zonas problemáticas, como se deseaba.

Sin embargo, el organismo regulador de la energía nuclear en EE.UU., explicó que la piscina del reactor 4 está ahora casi seca, lo que podría provocar niveles “extremadamente elevados”. La fusión de combustible podría provocar la emanación de partículas radiactivas provocando una catástrofe como la de Chernóbil (1986), según expertos.

El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) aseguró, por su parte,  que la situación en los reactores dañados  sigue siendo “muy seria”, aunque no ha empeorado. Según los datos que maneja la agencia nuclear de la ONU, los reactores 1, 2 y 3 están “relativamente estables”, mientras que los niveles de agua en las vasijas de seguridad en los reactores 5 y 6 “han bajado”.

A estos datos se suman noticias para el optimismo. Los ingenieros japoneses han logrado conectar un cable eléctrico externo al reactor 2 de la central, pero aún no han devuelto el flujo de energía a la planta.

Ante la amenaza de un accidente nuclear miles de extranjeros han abandonado la capital, Tokio, por temor a un escape radiactivo de la central nuclear de Fukushima, mientras muchas embajadas comenzaron ayer  a organizar operativos para asistir a quienes deseen salir de Japón. Gran Bretaña, Alemania, Suiza, Italia y Australia  aconsejaron a sus ciudadanos que partieran del norte y de la región de Tokio. Francia, Bélgica y Rusia enviarán aviones para evacuar a las personas que quieran partir de Japón.

Un primer vuelo arrendado por Estados Unidos despegó de Japón con destino a Taiwán ayer, llevando a un primer centenar de personas.  Mientras que 160 españoles    abandonarán el país mañana.

La embajada norteamericana estableció la zona de riesgo en 80 km alrededor de la central nuclear.  Autoridades japonesas fijaron por ahora un perímetro de seguridad de 30 km y el gobierno afirmó que las radiaciones más allá de la zona de exclusión de 20 km no plantean un peligro inmediato para la salud.  Ahora, la nube radiactiva está cruzando el Pacífico a toda velocidad, informó el  New York Times.

Se prevé que hoy llegue  a California, y se  extienda hacia     Utah, Nevada y Arizona, pero expertos informaron que las consecuencias para la salud son “extremadamente pequeñas”.

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