México es el primer país latinoamericano que preside al G-20

05 de noviembre de 2011 - 00:00

México asumió ayer la presidencia del G-20, grupo formado por los países emergentes y desarrollados más poderosos del planeta, al término de la cumbre de jefes de Estado celebrada el jueves y ayer en Cannes, sureste de Francia.
México sucede a Francia, que culminó su presidencia con la Cumbre de Cannes, que estuvo centrada en la crisis de la deuda en Europa, en particular en Grecia, y el riesgo de que se contagie a Italia.

La próxima reunión de mandatarios se celebrará el 18 y 19 de junio en el balneario mexicano  Los Cabos (Baja California).

México, que asumirá la presidencia por un año, se convierte así en el primer país latinoamericano en presidir este selecto club que también alberga a Argentina y Brasil y que empezó a reunirse de manera sistemática en diciembre de 2008 en Washington (EE.UU.).

El próximo anfitrión, el presidente de México, Felipe Calderón, dio algunas indicaciones en Cannes sobre cuál serán los principales puntos de la agenda mexicana al denunciar la guerra de divisas, especialmente la manipulación de la moneda china, así como el proteccionismo.

También tendrá que lidiar con la crisis de la deuda, que ha marcado la presidencia francesa, y otros puntos pendientes, como la introducción de una tasa a las transacciones financieras o la reforma del sistema financiero internacional.

El gobernante mexicano pidió que “se tomen las decisiones que todos sabemos que son indispensables” para evitar el contagio de la crisis de Grecia “a economías viables, como son la italiana o la española”.
En su discurso, Calderón también precisó las otras cuatro prioridades en las que pretende centrarse durante la presidencia: el comercio internacional, la regulación financiera, la seguridad alimentaria y la lucha contra el cambio climático y por un crecimiento sostenible.

Los países desarrollados  se han comprometido a adoptar “políticas para reconstruir la confianza y promover el crecimiento” e implementar medidas específicas para alcanzar la consolidación fiscal.
En este apartado, el comunicado del G-20 se refiere a Italia, que se comprometió a reducir a partir de 2012 su deuda, objetivo basado en la implementación del acuerdo fiscal aprobado el pasado verano y que asciende a 60.000 millones de euros.

Australia, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Corea, España, el Reino Unido y Estados Unidos reafirmaron su compromiso con la consolidación fiscal y con la reducción del déficit en 2013 hasta los niveles que llegaron en  2010,   como   estabilizar o reducir sus ratios de deuda para 2016.  Estados Unidos se compromete a implementar un paquete de medidas a corto y largo plazo para sostener la recuperación.
Australia, Brasil, Canadá, China, Alemania, Corea del Sur e Indonesia, con finanzas públicas muy saneadas, se comprometen “teniendo en cuenta las circunstancias nacionales”, a estimular medidas fiscales que impulsen el crecimiento y la demanda.

Por su parte, el millonario Bill Gates pidió a los países ricos mantener sus compromisos de ayuda al exterior en un informe divulgado durante la cumbre, donde elogia los avances de los países emergentes, como China, Brasil, México, Indonesia y Turquí­a, que han logrado reducir sus tasas de pobreza.

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto:
Medios Públicos EP