¿En qué consiste el plan de austeridad de Macri?

- 04 de septiembre de 2018 - 00:00
El presidente presentó un plan de austeridad para atajar la crisis fiscal. Recortará número de ministerios y eliminará subsidios. Admitió que aumentará la pobreza.
Foto: AFP

En medio de una severa crisis cambiaria, el fantasma de una corrida inflacionaria y una virtual recesión, el presidente argentino, Mauricio Macri, admitió este lunes 3 de septiembre que el país vive “una emergencia” y anunció la profundización del ajuste en el Estado con el achicamiento a la mitad de sus ministerios, el regreso de retenciones a las exportaciones y un plan de ahorro fiscal que busca un “déficit cero” para 2019.

“Creímos con excesivo optimismo que podíamos ir despacio pero tenemos que ir más rápido”, dijo Macri en un discurso grabado al anunciar el fin del “gradualismo”.

El objetivo del “déficit cero” implica la reducción drástica del rojo fiscal, prevista hasta ahora en 1,3% del PBI.

Se trata de un ahorro de $ 6.000 millones, según el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. Para 2020, un año después del cambio de gobierno, se prevé un superávit del 1% con un ahorro adicional de 2.500 millones.

El nuevo plan prevé el achicamiento de las inversiones públicas, la eliminación de subsidios, la reducción de gastos corrientes y la aplicación de retenciones a las exportaciones al campo, la industria y los servicios, una medida largamente resistida por Macri que calificó a ese mismo impuesto como “malísimo” en su discurso al país.

Pero el dólar volvió a subir y cerró con una cotización que superó los 39 pesos, en relación con los 38 del viernes pasado, en una rueda de poco volumen por el feriado del Día del Trabajo en Estados Unidos.

La reducción del gasto involucrará la absorción de nueve ministerios por otras carteras. Trabajo, Cultura, Ciencia y Tecnología y Salud, entre otros, pasarán a ser secretarías, lo que redundará en menor presupuesto para estos sectores claves, lo que causó cortocircuitos en el seno de la alianza oficialista Cambiemos.

Pero, en concreto, no hubo cambios de nombres en el gabinete como se le reclamaba desde la misma coalición.

La crisis, agravada por una devaluación que superó el 80% este año, amenaza con desatar una espiral inflacionaria que, antes de la última corrida cambiaria, se estimaba en más del 30% para este año, lejos del 17% proyectado por el gobierno.

Según el portal Infobae, el ministerio de Hacienda estima un índice de 42% en 2018 con aumentos de salarios ya pactados en torno al 23% promedio, lo que anticipa más conflictos gremiales más allá de la huelga general convocada por las tres centrales sindicales para el 25 de este mes.

En ese marco, la Central de Trabajadores de Argentina (CTA-Autónoma) llamó a adelantar la fecha del paro ante “el carácter recesivo e inflacionario de las medidas” anunciadas por Macri. Además el presidente admitió en su discurso que “con esta devaluación la pobreza va aumentar”.

El índice de marginalidad creció en forma paulatina tras un leve descenso en el primer tramo de su gestión. El Observatorio de la deuda social de la Universidad Católica Argentina (UCA) prepara un nuevo informe. Antes del estallido de la última crisis cambiaria, se estimaba que la pobreza se ubicaría en torno al 34% de la población.       

Este difícil escenario social llevó a Macri a anunciar algunos aumentos en planes sociales para los sectores más desfavorecidos.

El presidente no quiere descuidar a los grupos más vulnerables para no repetir errores del pasado cuando el entonces mandatario Fernando de la Rúa recurrió, como ahora, al FMI en 1999, recortó sueldos del Estado y jubilaciones en el 13% y prometió también un déficit cero.

Ese plan derivó en el estallido de la peor crisis social y económica del país que se saldó con una veintena de muertos, saqueos y cinco presidentes en una semana en diciembre de 2001. (I)

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