El vecino país exportó 36,9 millones de sacos en la cosecha 2014-2015, 6,9% más que en el período anterior

Los productores de café gourmet brasileño crecen a pesar de la crisis económica

- 28 de diciembre de 2015 - 00:00
Las haciendas brasileñas se innovaron e incorporaron tecnología para potenciar la exportación de café.
Foto: El Nacional

Cada año, más cafeterías de EE.UU. o Inglaterra llegan a Brasil para comprar o arrendar cultivos. Agricultores crean semillas genéticamente modificadas para proteger a los sembríos del hongo roya.

En Brasil, la recesión económica y la crisis política que impiden destrabar las finanzas públicas pasan lejos de la industria del café: el gigante sudamericano se ha consolidado como el principal exportador mundial del grano y ahora apuesta a la nueva  ‘joya de la corona’, los cafés especiales, que apuntan a un consumidor global más sofisticado.

La región de Alta Mogiana, en el límite entre los estados de Sao Paulo y Minas Gerais, se arriesga por el café especial como una forma de continuar en el liderazgo mundial de la exportación. Cada vez más cafeterías de Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Holanda, Japón y Corea llegan a las regiones cafeteras de Brasil a comprar o arrendar ‘terroirs o terruño’ para plantíos.

Incluso, una de las haciendas líderes de la región del estado de Sao Paulo, Bela Epoca, desarrolla genéticamente semillas contra el hongo roya que son compradas por productores en Loja, Ecuador, y en República Dominicana, dijo André Cunha, presidente de la Asociación de Productores de la denominación geográfica Alta Mogiana.

El café en Brasil reemplazó en el siglo XIX a la caña de azúcar como principal fuente de producción nacional. La cultura cafetera de Brasil posiciona al país, en un mercado global con espacios cada vez más exigentes, en la vanguardia mundial y sin ser afectados por la crisis.

En busca de la vanguardia va José Bolonha, de 25 años, que en su hacienda de 28 hectáreas cultiva 3 de café especial. Protege las plantas con remedios homeopáticos, sin agroquímicos, y aprendió en las escuelas de agronomía cómo cuidar el grano desde el terreno hasta la taza para que se convierta en gourmet. Su madre, su padre y un empleado dirigen la hacienda en la ciudad de Franca, estado de Sao Paulo. “Tuve el apoyo de mis padres para ser un innovador en el campo y buscar diferenciarme porque el café gourmet rinde más económicamente y es la próxima frontera”, dijo Bolonha a EL TELÉGRAFO.

A diferencia de Bolonha, André Cunha, de la hacienda Bela Epoca,  montó un ‘laboratorio’ para buscar la semilla perfecta. Hace 5 años que se dedica al café gourmet en su hacienda con 50 empleados. Él es de la tercera generación familiar que se dedica al café. “Logramos crear una denominación geográfica que es referencia mundial de café gourmet”, expresó Cunha a EL TELÉGRAFO.

Estas haciendas familiares que han sabido innovar el campo dejaron de lado el atraso que significó trabajar en el café -uno de los principales motivos de la esclavitud africana en Brasil- y se incorporan al siglo XXI llevando tecnología al campo destinada al comercio mundial.

No es por azar que el torneo Cup of Excellences-Naturals 2015 se desarrolló en Franca, a 390 kilómetros de la ciudad de Sao Paulo: los mejores degustadores del mundo reunidos por la ONG ACE fueron convocados para elegir a los cafés brasileños más sabrosos, apoyados por la estatal Agencia Brasileña de Exportación (APEX).

El municipio de Franca busca atraer turistas para las rutas ancestrales del café brasileño, incorporar marketing como Colombia lo ha realizado con la marca ‘Juan Valdés’ para el mundo, por ejemplo. En esta región nació el máximo artista plástico brasileño Cándido Portinari, famoso por su cuadro ‘El labrador del café’.

Para los productores y dirigentes brasileños, el café especial o café gourmet no se contradice con las grandes multinacionales del sector, como Nescafé (que ha causado temblor en el mercado con las máquinas domésticas de café expreso) o la cadena estadounidense Starbucks.

“En definitiva los grandes players nos ayudan, porque crean cultura en el público. Y a nosotros nos da la oportunidad de mostrar que existen diferencias entre cafés”, cuenta a EL TELÉGRAFO Edgard Bressani, de la hacienda ‘O Coffee’, una de las mejores calificadas del mundo, con más de 80 puntos en varias de sus culturas. Allí existe la Universidad del Café, con cursos internacionales para entrar en este mundo que parece ajeno a las crisis.

“En Brasil la gente elimina gastos para reducir costos, pero difícilmente abandone al café de su rutina”, apunta el CEO de ‘O Coffee’, que cuenta con seis haciendas productivas que datan de 1890 en Pedregulho, pequeño municipio ubicado al lado de Franca.

La directora ejecutiva de la Asociación Brasileña de Café Especial (BSCA), Vanusia Nogueira, dijo que un 15% de la producción brasileña se dedica a este tipo de grano refinado de alta calidad y que una de las consecuencias de la crisis, la devaluación del real, fue positiva para el productor en el corto plazo, aunque crea cuestionamientos para el largo plazo.

En este momento, los principales competidores de Brasil en café gourmet especial son Guatemala, Honduras, El Salvador, Costa Rica y Panamá. Nogueira apunta para el crecimiento de Perú y Bolivia. Pero en Perú, según los brasileños, se produce en base a la deforestación amazónica.

La Organización Internacional del Café divulgó esta semana que Brasil exportó 36,9 millones de sacos en la cosecha 2014-2015, un 6,9% más que el período anterior. Los otros productores de café más importantes del mundo son Vietnam y Colombia, aunque en términos de granos especiales América Central es una potencia. (I)

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