Londres encara los desafíos del Brexit en 2020

- 31 de diciembre de 2019 - 00:00
Un hombre camina con un paraguas con colores de la bandera británica en el centro de Londres.
Foto: Archivo / El Telégrafo

El parlamento de Reino Unido sesionará el venidero mes de enero para continuar con la tramitación para abandonar la UE. El proceso inicia con una transición.

A las 23:00 del 31 de enero de 2020 Reino Unido llegará a un punto de no retorno. Si todo sale de acuerdo con lo planificado por el primer ministro, Boris Johnson, el 1 de febrero el país iniciará una transición de once meses que lo conducirá a abandonar la Unión Europea (UE).

El proyecto de ley de Retirada de Reino Unido de la Unión Europea, conocido como Brexit, fue aprobado el 20 de diciembre de 2019 debido a la aplastante mayoría legislativa que consiguió el Partido Conservador, de Johnson, en las recientes elecciones.

Las sesiones parlamentarias se retomarán el próximo 7 de enero del 2020 tras el cese por vacaciones navideñas, reencuentro que derivará en los debates para finiquitar las bases del divorcio de Reino Unido de la UE.

Aunque, el líder de la oposición, Jeremy Corbyn, del Partido Laborista, alertó que sus seguidores se decantarían por negar el Brexit, es casi seguro que el proyecto se convierta en ley debido a la mayoría conservadora dominante de Johnson en el Parlamento.

Durante los once meses de transición, Reino Unido permanecerá en la unión aduanera y en el mercado único, lo que significa que el comercio continuará normalmente.

Los ciudadanos europeos podrán viajar y trabajar en las islas sin restricciones y los británicos podrán hacer lo mismo en el resto de Europa. Pero el país estará fuera de las instituciones políticas, ya no tendrá representación en el consejo de ministros ni en el parlamento europeo.

Reino Unido debe obedecer las reglas de la UE, pero no tendrá voz en su legislación. Después del período de transición es probable que el papel del Tribunal de Justicia Europea sea limitado.

En general, el proceso no será fácil, explicó a Sputnik la experta en Relaciones Internacionales, Julieta Zelicovich. Cuando Reino Unido abandone la UE perderá las preferencias arancelarias que el bloque europeo negoció en las últimas dos décadas, lo que lo dejará en un papel más débil frente al resto del mundo.

“Va a tener los aranceles que cada uno de los países notifica a la Organización Mundial del Comercio. Esto significa que competirá con menos ventajas. Es parte de los costos de salirse de la UE”, explicó la docente.

Esta es la razón por la que una de las nuevas prioridades de Londres a partir del divorcio debe ser construir su propia red de acuerdos de preferencias arancelarias, en la que necesita que la Unión Europea sea parte, explicó Zelicovich.

¿Existe un riesgo para el proyecto europeo?

Aunque los partidos de extrema derecha se mantienen al margen de la política en la Unión Europea (UE), se ve una presencia que aumenta progresivamente después de que los votantes presenciaron el complicado proceso de divorcio de Reino Unido del bloque.

Desde entonces, los partidos de extrema derecha encontraron un terreno común basado en la islamofobia y los sentimientos antiinmigrantes, mientras promueven un interés nacionalista en la Unión.

El politólogo Roger Senserrich argumenta que, después del tortuoso proceso que atraviesa Reino Unido con el Brexit, sería “difícil ver a otro país de la UE. hacer lo mismo, porque es un problema grande en muchos aspectos, con negociaciones impresionantes.

El resto de Estados dejó claro la enorme fortaleza que tiene la UE como bloque político en respuesta de una crisis de este tipo. El Brexit -según Senserrich- reforzó la idea de que la UE es importante, “una herramienta de política valiosa para los Estados”.

Con respecto a las teorías sobre los riesgos que corre el proyecto europeo a raíz del auge de los partidos nacionalistas, Senserrich afirmó que la UE siempre está en crisis, pero sigue reforzándose y mejorando”. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto:
Medios Públicos EP