La CIA espía celular de Merkel

24 de octubre 00:00

Washington/ Berlín.- El teléfono celular de la canciller de Alemania, Ángela Merkel, está siendo posiblemente espiado por los servicios secretos de Estados Unidos, afirmó ayer el portavoz de la cancillería alemana, Steffen Seibert.  

Sin embargo, el Gobierno de Estados Unidos negó esta aseveración y reveló que el presidente Barack Obama habló con Merkel para desmentir las informaciones al respecto.

Obama aseguró ayer a Merkel, en una llamada telefónica, que “Estados Unidos no está monitoreando ni monitoreará sus comunicaciones”, según dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en su rueda de prensa diaria.

El portavoz de Obama indicó, además, que Estados Unidos sigue “revisando” la forma y los métodos con los que operan sus servicios de inteligencia en el extranjero.

Según el semanario Der Spiegel, el Gobierno alemán tiene informaciones que apuntan  a que los servicios  estadounidenses de inteligencia habrían espiado durante años el  celular personal de Merkel.

La revista, en su versión en Internet, informó ayer que el Ejecutivo alemán se toma “muy en serio” los indicios que apuntan a que las conversaciones de Merkel fueron objeto del espionaje estadounidense.

Por ese motivo la canciller telefoneó ayer a Obama, le trasladó su protesta y le exigió que aclare las sospechas existentes, según señaló Der Spiegel.  

Seibert explicó que la canciller alemana advirtió al presidente estadounidense que “tales prácticas, si se comprueba la veracidad de las informaciones, son totalmente condenables y absolutamente inaceptables”.

La magnitud del espionaje de Estados Unidos a sus ciudadanos y a gobiernos extranjeros salió a la luz hace unos meses a través de los documentos filtrados a la prensa por el exanalista de la CIA y de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) Edward Snowden, asilado en Rusia.

Ese espionaje ha generado malestar y protestas entre los gobiernos de varios países, entre ellos Francia, México y Brasil.

El responsable de la Oficina del director nacional de Inteligencia de Estados Unidos, James Clapper,  negó el martes las denuncias del diario francés Le Monde, que acusó a Washington de haber interceptado y espiado más de 70 millones de comunicaciones en Francia.

En una primera reacción, Francia reiteró a Washington que consideraba “totalmente inaceptable” el espionaje al que fueron sometidas decenas de millones de comunicaciones en el país y reclamó una respuesta tangible que demuestre que esas prácticas han terminado.

Por su parte, México anunció la apertura de una investigación oficial sobre el espionaje estadounidense que llegó a interceptar el correo electrónico de Felipe Calderón, presidente del país entre 2006 y 2012. El actual mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto, también habría sido espiado cuando era candidato presidencial.

Europa pide medidas

Pero los reclamos contra el espionaje estadounidense toman fuerza y ayer el Parlamento Europeo pidió a la Comisión Europea la suspensión del acuerdo entre el bloque y Estados Unidos sobre la transferencia de datos bancarios.

El acuerdo, conocido como TFTP (Programa de Seguimiento de la Financiación del Terrorismo) y firmado en 2010, pretende vigilar el financiamiento del terrorismo. Estipula la transferencia de datos financieros de la Unión Europea hacia Estados Unidos, pero precisa que esas informaciones solo pueden ser utilizadas en el marco de la lucha contra el terrorismo.

Pero según los documentos revelados por Snowden, la NSA habría vigilado el sistema interbancario Swift (una empresa con sede en Bélgica que garantiza la seguridad de las transferencias internacionales).  

Por ello, los eurodiputados consideran que Estados Unidos habría violado el tratado y pidieron suspenderlo.

Además, el presidente francés, François Hollande, pidió que el tema del espionaje de Estados Unidos a los países europeos se incluyera en la agenda del Consejo Europeo que se celebra hoy.

MADRID NO TIENE CERTEZA DE ESPIONAJE

El ministro español de Defensa, Pedro Morenés, reiteró ayer que al Gobierno no le constan los rumores sobre un posible espionaje por parte de Estados Unidos y abogó por centrar la atención en los hechos ciertos.

“No tengo ninguna información. Al Gobierno español no le constan (...) en absoluto esos rumores”, respondió Morenés a las preguntas de los periodistas, tras participar en una reunión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en la que también estuvo presente el secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel.

“Creo que debemos estar más a los hechos ciertos que a la permanente rumorología”, señaló el ministro. “Si nosotros en algún caso tuviésemos informaciones de que eso ha tenido lugar en España, pues evidentemente el Gobierno español pediría las explicaciones y por supuesto el cese inmediato de cualquier actividad”, subrayó.

La Agencia Nacional de Seguridad de EE.UU. (NSA) y el Centro Nacional de Inteligencia de España (CNI)  tienen un acuerdo de colaboración y cooperan a la hora de identificar a los protagonistas de llamadas telefónicas o correos electrónicos en el curso de investigaciones sobre terrorismo u otros campos de interés común. Pero, aunque los servicios de inteligencia compartan los resultados de sus pesquisas, nunca lo harán con sus fuentes, explica el diario El País. (EFE)