Interventor admitió ante juez que llamó a conductor antes de descarrilar tren

02 de agosto de 2013 09:16

El interventor del tren que descarriló en Santiago de Compostela, Antonio Martín Marugán, admitió este viernes ante el juez Luis Aláez que momentos antes del accidente llamó y conversó por teléfono móvil con el conductor del convoy.

El motivo de la llamada fue facilitar la bajada del tren de una familia con niños en la estación de Pontedeume, antes del final del trayecto en El Ferrol, en la región de Galicia (noroeste), según explicó el interventor al juez que instruye el caso.

Un total de 79 personas murieron y más de 150 resultaron heridas en el que fue el segundo accidente más grave en España, ocurrido el 24 de julio pasado.

En un comunicado, el Tribunal Superior de Justicia de Galicia informa de que Marugán admitió que tuvo lugar esa conversación mediante teléfonos corporativos, pese a que previamente no lo mencionó en su declaración a la Policía.

El interventor explicó que no mencionó a la policía la conversación que tuvo con el conductor por teléfono porque no se acordó en ese momento, no le parecía trascendental y tenía "imágenes horribles en su cabeza", puntualizando que nunca ha querido "ocultarlo".

Marugán dijo que en ningún momento se consideró "culpable de nada" en declaraciones a los periodistas a las puertas de los juzgados de Santiago de Compostela, donde fue citado para declarar como testigo ante el juez Aláez, que investiga el trágico accidente.

En el auto sobre la citación al interventor, el juez estima que la llamada telefónica de Marugán a Garzón no fue causa del descarrilamiento, y aunque se considere "desafortunada por el lugar o momento en que se hizo".

El accidente parece tener su causa "en la inapropiada e imprevisible conducción del maquinista" y a una "velocidad excesiva", señaló el juez.

El magistrado ha imputado al maquinista por 79 homicidios y le ha dejado en libertad por considerar que la prisión provisional no debe emplearse como "escarmiento".

 

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