Piden en España 2,5 años para exconcursante de Gran Hermano por abuso sexual

20 de diciembre 08:21

La Fiscalía española pide dos años y seis meses de prisión para un exconcursante de "Gran Hermano Revolution" por un delito de abusos sexuales cometido presuntamente contra otra participante de este famoso programa de televisión en 2017, un caso que ha levantado polémica en España.

El Ministerio Público reclama al acusado que indemnice a la víctima con 6.000 euros por los daños morales causados y que la productora le pague una cantidad igual por perjuicios emocionales ocasionados al mostrarle las imágenes grabadas, informó la Fiscalía.

Tras conocerse el caso, la productora afirmó en un comunicado que "presentó de forma inmediata la denuncia, expulsó al presunto agresor del concurso" y retiró a la chica de la casa y la trasladó a un hotel, "acompañada de psicólogos independientes y familiares".

Más de cuarenta marcas comerciales, entre ellas Telefónica, BBVA o Lotus, anunciaron que retirarían la publicidad de uno de los programas de más audiencia televisiva en España.

Según el escrito de acusación fiscal, conocido este viernes, se trata de un programa de telerrealidad emitido por la cadena privada Telecinco, cuya productora era Zeppelin Televisión S.A.U.

La Fiscalía relata que, el 3 de noviembre de 2017, se organizó una fiesta en la casa donde convivían los participantes, "en la que el programa suministró a los concursantes bebidas alcohólicas".

En la vivienda se encontraba la concursante Carlota P.A., "con quien el acusado (José María L.P.) había comenzado una relación sentimental unos cincuenta días antes".

La joven alcanzó un estado de "embriaguez" que fue "acentuándose y evidenciándose a partir de la medianoche", agrega la Fiscalía.

De madrugada y cuando ambos se encontraban en el dormitorio que ocupaban, "José María L.P., que ya se había desprendido de sus pantalones, ayudó a la otra concursante a descalzarse y a introducirse en la cama", según el relato del Ministerio Público.

Y "guiado por ánimo libidinoso y a sabiendas del estado de semiinconsciencia" de la mujer y "aprovechándose" de ello, según la acusación, comenzó a realizar bajo el edredón "movimientos de claro contenido sexual, pese a que balbuceando débilmente ella dijo 'no puedo'".

"Cuando el acusado le preguntó cómo se encontraba, ella solo acertó a responder que se quitara, momento en el que se giró quedando de espaldas al acusado", agrega.

La Fiscalía pone de manifiesto que, tras cubrir a ambos con un edredón, el hombre continuó realizando "tocamientos, frotamientos y movimientos de contenido netamente sexual, despojando a la víctima de su vestimenta, liberándola parcialmente de su ropa interior (...), pese a que ella se encontraba ya en estado de inconsciencia". (I)