El presidente interino sugirió un cambio en el Mercosur

Gobierno de Temer busca una alianza con Argentina

- 23 de mayo de 2016 - 00:00
El nuevo canciller de Brasil, José Serra, en su despacho en el Palacio de Itamaraty en Brasilia.
Foto: AFP

El canciller brasileño, José Serra, viaja a Buenos Aires. La nueva política exterior del país está alineada con EE.UU.

El viaje que inicia hoy a la Argentina de Mauricio Macri el canciller de Brasil, José Serra, marca el punto de partida ideológico en términos geopolíticos y económicos alineado con Estados Unidos del presidente interino Michel Temer, que busca afianzarse mientras se aguarda el juicio político contra la mandataria suspendida, Dilma Rousseff.

“Con esta política externa, Brasil vuelve al rinconcito del mundo de donde nunca debería haber salido”, fustigó el diplomático Celso Amorim, ministro de Relaciones Exteriores y de Defensa en los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) y de Dilma Rousseff, respectivamente. Acusa al gobierno de Temer de darle la espalda a América Latina y buscar acuerdos como el Tratado Transpacífico, con cláusulas secretas alineadas a Washington.

El gobierno de Temer, que tiene previsto anunciar un ajuste y culpar a Dilma de una pesada herencia económica, está siendo repudiado en las calles: “Te odio Temer”, coreaba una multitud de 40.000 personas en Río de Janeiro, el viernes, que veía cómo la megaestrella Caetano Veloso se sumó a tocar gratis contra el gobierno interino. Al grito de “golpistas, no pasarán”, la Virada Cultural, el mega evento callejero de música en Sao Paulo, tomó un tono más político que artístico, con miles de personas gritando “fuera Temer”.

Lo mismo en Belo Horizonte, donde Rousseff estuvo el fin de semana. Unas 30.000 personas en la capital de Minas Gerais pidieron la salida de Temer del gobierno, a quien la mandataria suspendida califica de “usurpador”.

La política externa anunciada por Serra se encuentra en medio de la falta de reconocimiento formal del gobierno de Temer en el mundo. Apenas en una discusión el representante de Estados Unidos en la OEA negó que exista un “golpe” en Brasil. El viaje de Serra a Argentina debe marcar este nuevo guiño, que según el excanciller Amorim es más de la época de la Guerra Fría que del mundo multipolar del siglo XXI.

En una columna publicada en la prensa ayer, Amorim, calificado por la revista Foreign Affairs como “el mejor canciller del mundo” en 2009, sostuvo que la nueva política exterior, que es el programa electoral del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB): “Es una mezcla de prepotencia y arrogancia, puede ser leído entrelíneas, como si Brasil fuera diferente o mejor que nuestros hermanos latinoamericanos”.

La referencia fue a un duro comunicado de Serra contra El Salvador, Ecuador, Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua y el secretario general de la Unasur, Ernesto Samper, expresidente colombiano. Esto motivó el llamado a consultas de los embajadores ecuatoriano, Horacio Sevilla, y el salvadoreño de Brasilia, por sus respectivas cancillerías.

Amorim planteó que “por prudencia o temor” a Estados Unidos, los comunicados evitaron palabras equivalentes sobre la Organización de Estados Americanos. “Hasta el momento Temer se eximió de manifestarse sobre las preocupaciones expresadas por la pequeña pero altiva Costa Rica, a la que no se podría calificar como bolivariana”.

Rousseff y Lula reaccionaron a las declaraciones del gobierno de Temer con la misma frase pronunciada por el cantautor Chico Buarque, de que la política exterior del Partido de los Trabajadores, por primera vez en un país que fue capital de imperio, “no habla grueso con Bolivia ni habla bajo con Estados Unidos”.

Amorim acusó al gobierno de Temer de buscar acuerdos comerciales con cláusulas secretas como el Tratado Transpacífico (TTP) y de intentar calificar de ‘ideológica’ la diplomacia emprendida desde que el PT asumió el poder en 2003. “Lo que me preocupa es el afán en diferenciarse de gobiernos anteriores, acusados de acción partidaria, como si apenas existiera la izquierda en el escenario político. Cuando el partido es de derecha y se sigue el neoliberalismo, no habría partidismo. Hablan de políticas de Estado”, dice Amorim en su columna del diario Folha de Sao Paulo.

En el marco de la discusión planteada por Temer por reformar el Mercosur y convertirlo en un área de libre comercio y que cada país miembro negocie un TLC con Estados Unidos, el editor de Foreign Policy, la revista más prestigiosa sobre diplomacia mundial, David Rothkopf, sostuvo a la BBC Brasil: “Si Serra cree que reformar la política exterior es deshacer lo que construyó Lula, no está siguiendo los intereses de Brasil”. (I)

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