Giuseppe Conte renuncia como primer ministro de Italia

El presidente Sergio Mattarella debe abrir consultas para analizar salidas a la crisis de gobierno.
26 de enero de 2021 10:11

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, renunció este martes 26 de enero al cargo ante el presidente de la república, Sergio Mattarella, quien iniciará las consultas políticas para formar un nuevo gobierno, anunciaron fuentes oficiales.

Conte, quien perdió el apoyo de una parte clave de la coalición, seguirá siendo jefe de gobierno en funciones para encargarse "de los asuntos corrientes", precisó la presidencia en un comunicado.

La renuncia de Conte marca el inicio de otra crisis política Italia, y en plena pandemia, por lo que el presidente Mattarella comenzará el miércoles a consultar a todas las fuerzas políticas.

El jefe del ejecutivo perdió el apoyo a mediados de enero del pequeño pero clave partido Italia Viva, del ex primer ministro Matteo Renzi, una formación de centro que critica su gestión de la pandemia así como el gigantesco plan de más de 200.000 millones de euros de la Unión Europea para la reconstrucción del país.

El segundo gobierno de Conte, formado en septiembre de 2019 gracias a la coalición entre el PD (centroizquierda) y el Movimiento 5 Estrellas (M5E, antisistema), llegó a su fin este martes después de 509 días de vida.

Conte, que quiere seguir en el cargo, espera obtener el apoyo de sectores independientes y de centro para ejercer un tercer mandato.

Por su parte, la oposición ultraderechista pide que se convoquen elecciones lo antes posible, convencida de que las ganará, mientras la derecha moderada liderada por Silvio Berlusconi se ofrece para apoyar un ejecutivo de unidad nacional.

Italia solo en la última década, ha tenido seis jefes de Gobierno. La inmensa mayoría de estos líderes llegaron al Palacio Chigi sin pasar por las urnas.

Italia ha vivido una última década convulsa en el terreno político que arrancó con Silvio Berlusconi en el poder, entonces al frente de el Pueblo de la Libertad. El líder conservador presentó la dimisión en noviembre de 2011, precipitado por la delicada situación financiera italiana.

Con el país al borde del rescate, se recurrió a un Gobierno tecnócrata con un economista al frente: Mario Monti. El experimento, que contaba con el apoyo de los principales partidos políticos, duró lo que restaba de legislatura, tras lo cual los italianos volvieron a las urnas.

En febrero de 2013, los italianos se pronuncian y conceden la victoria al Partido Democrático. Sin embargo, su teórico candidato, Pier Luigi Bersani, no logra los apoyos necesarios, lo que abrió el debate a otros nombres dentro de la propia formación, en concreto a Enrico Letta, que finalmente tomó posesión en abril.

Letta duró menos de diez meses, aunque en su caso la principal amenaza no vino de fuera sino de dentro. Una corriente interna liderada por Matteo Renzi dio un golpe en la mesa y forzó el cambio del gobierno, de nuevo sin pasar por las urnas y con el exalcalde de Florencia consolidado ya como figura de primer orden a nivel nacional.

Así, Renzi se hizo con el poder en febrero de 2014 y no soltaría hasta diciembre de 2016. Dimitió tras su derrota en el referéndum constitucional, por lo que fue sustituido por el entonces ministro de Exteriores, Paolo Gentiloni, también del Partido Democrático y que llevó a Italia hasta las siguientes elecciones, en marzo de 2018. (I)

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