Europa se moviliza para tranquilizar los mercados

06 de agosto de 2011 00:00

Europa se movilizó ayer para tratar de apaciguar el pánico en los mercados, ante el riesgo de que la crisis de la deuda arrastre a España e Italia, al término de una semana nefasta para las bolsas que ni el dato positivo del empleo estadounidense logró mejorar.

La economía de Estados Unidos obtuvo en julio una ganancia neta de 117.000 puestos de trabajo, lo que motivó que el índice de desempleo perdiera una décima y quedara en el 9,1%, un dato mejor de lo esperado y que alentó a los inversionistas. Según los datos ofrecidos por el Departamento de Trabajo, el sector privado registró un incremento neto de 154.000 empleos.

La creación de empleo en julio ha  sido suficiente para que baje la tasa de desempleo en 0,1 punto a 9,1%, cuando los especialistas aguardaban que se mantuviera estable en 9,2%.

El presidente de Estados Unidos,  Barack Obama, aseguró ayer que la economía estadounidense superará los actuales tiempos tumultuosos, en medio de temores por una recuperación que se desacelera y podría derivar en otra recesión.

Wall Street, mientras tanto, cerró ayer  sin una tendencia clara en una jornada marcada por la volatilidad y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, acabó con un ascenso del 0,54% un día después de haber marcado su mayor retroceso desde diciembre de 2008.

Ese índice, que agrupa a las 30 mayores empresas cotizadas de EE.UU., sumó esta última jornada de la semana 60,93 puntos para terminar en 11.444,61 unidades, un avance que no le sirvió para recuperarse de la fuerte caída  de la pasada jornada, cuando restó unos impresionantes 512,76 puntos. Pero los otros dos principales índices del parqué neoyorquino no emularon la tendencia del Dow Jones: El selectivo S&P 500 descendió el 0,06% (-0,69 puntos) hasta 1.199,38 y el índice compuesto del mercado Nasdaq bajó 0,94% (-23,98 puntos) para terminar en 2.532,41.

Con esa falta de dirección terminó finalmente Wall Street, que se debatió durante   la jornada entre los avances y los retrocesos animado en un primer momento por los datos de empleo en julio en EE.UU., que quedaron por encima de los pronósticos de los inversores, y arrastrado después por los rumores que aseguraban que Standard & Poors rebajaría   la calificación de EE.UU.

Al otro lado del Atlántico, los mercados continuaban ayer muy nerviosos, ya que las cifras de empleo en Estados Unidos, mejores de lo previsto, no lograron aplacar las inquietudes sobre el estado de la economía mundial y la crisis de la deuda en la zona euro.

En Europa, Fráncfort perdió 2,78%, Londres 2,71%, París 1,26%, Madrid 0,18%, Milán 0,7% y Suiza 2,14%. En cambio, el Dow Jones de Nueva York ganó 0,5%.

Varios mandatarios europeos mantuvieron ayer conversaciones telefónicas para hablar de la situación económica, en un momento en que muchos de estos dirigentes se hallan de vacaciones, mostrando hasta qué punto la preocupación aumenta en Europa y la necesidad urgente de enviar un mensaje tranquilizador a los mercados.

El jefe del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, habló con su homólogo español, José Luis Rodríguez Zapatero, y con el presidente de la Unión Europea (UE), Herman Van Rompuy, al tiempo que las autoridades británicas se reunían de urgencia para examinar la situación en la zona euro.

Berlusconi anunció que acelerará las reformas para lograr el equilibrio fiscal en  2013, con el fin de reactivar la economía.

El Parlamento italiano adoptó el pasado 15 de julio un plan de austeridad reforzado con el que pretendía eliminar el déficit para 2014.  

El primer ministro italiano anunció igualmente que acordó con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, anticipar la realización de un encuentro de ministros de Finanzas de los países del G7.

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