EE.UU. intenta matar a otro líder de Al Qaeda

08 de mayo de 2011 00:00

Washington.-

Mientras talibanes lanzaban ayer un ataque múltiple contra edificios oficiales en Afganistán, horas después de que Al Qaeda prometiese vengar la muerte de su líder Osama Bin Laden, se conocía que Estados Unidos fracasó en su intento de matar en Yemen, con un misil, al imán radical Anwar al Aulaqi.

El líder y un dirigente saudí de Al Qaeda en la Península Arábica (AQPA), implantada en el sur de Yemen, resultaron ilesos, el jueves, luego de un disparo de misil contra su vehículo en Abadan, a 50 km de Ataq, capital de la provincia de Chabwa, declaró un responsable de AQPA. Quienes sí fallecieron fueron dos dirigentes de nivel medio, los hermanos Musaid y Abdulá Mubarak, informó la misma fuente.

El vehículo fue ligeramente alcanzado  por un avión teleguiado estadounidense, pero sus ocupantes pudieron continuar su camino a bordo de otro transporte, agregó sin precisar la identidad del saudí que acompañaba al imán.

Este miembro de la influyente tribu de los Awalaq y también responsable de la administración local de Ataq confirmaba así informaciones de los medios estadounidenses -Wall Street y la cadena de televisión CBS - según los cuales el imán había escapado a un misil disparado desde un avión teleguiado estadounidense en Yemen.

El ataque tuvo lugar cuatro días después de la muerte del hombre más buscado del mundo, Osama Bin Laden, muerto en una operación de las fuerzas especiales estadounidenses en Pakistán el 1 de mayo.

En la ciudad afgana de Kandahar, en cambio, el movimiento talibán, entre ellos varios suicidas, atacaron  ayer edificios oficiales. Dos personas murieron y 29 resultaron heridas, informó el gobernador de esta provincia, Tooryalai Wesa, quien precisó que las dos personas murieron por fuego cruzado. Precisó que hubo cuatro atentados, de los cuales dos fueron con coche bomba y dos con cochecitos a tracción humana, más seis atentados suicidas.

Algunos miembros del comando talibán intentaron sin éxito acceder a una comisaría de la Policía, pero fueron tiroteados o detenidos por las fuerzas de seguridad, mientras que el resto de los agresores se atrincheró en un hotel y siguió disparando desde allí.

De manera simultánea, otro grupo de insurgentes atacó un edificio de los servicios de inteligencia afganos y un complejo policial en las afueras de la ciudad, según la fuente, que precisó que durante la jornada se registró en total una decena de explosiones.

Un representante talibán, Mohamad Yusuf Ahmadi, confirmó que en el ataque múltiple participaron varios combatientes, entre ellos “suicidas”, y aseguró que causaron un gran número de víctimas.

En un comunicado, la oficina del presidente afgano Hamid Karzai consideró estos ataques como una venganza de extremistas tras la eliminación de Osama Bin Laden.

“Al Qaeda y sus miembros terroristas, que sufrieron una importante derrota con la eliminación de Osama Bin Laden, intentaron esconderla matando civiles en Kandahar y ejerciendo su venganza contra el pueblo inocente de Afganistán”, declaró.

Un piloto no permitió viajar a Musulmanes

Dos imanes musulmanes fueron expulsados de un vuelo de Memphis a Charlotte, en Estados Unidos, por orden del piloto de la compañía, quien justificó la decisión por la “incomodidad” generada entre los otros pasajeros, informó ayer el Consejo de Relaciones EE.UU.-Islam.

Los hechos se produjeron el viernes, en el aeropuerto de Memphis, cuando Masudur Rahman y Mohamed Zaghloul se dirigían a un congreso sobre prejuicios sobre el Islam en Estados Unidos.

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