EE.UU. insta a un alto al fuego en la guerra de Yemen

Washington, por primera vez, pide a las partes que cesen las hostilidades. El país vive una crisis humanitaria por la hambruna y cólera. El llamado se produce tras el crimen de Jamal Khashoggi.
01 de noviembre de 2018 00:00

Estados Unidos pidió el fin de la guerra en Yemen, especialmente el cese de los bombardeos de la coalición liderada por Arabia Saudita, que envió a más de 10.000 hombres hacia Hodeida, una ciudad portuaria vital dominada por los rebeldes.

El llamamiento fue celebrado por el enviado especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para Yemen, Martin Griffiths, y algunas ONG que trabajan en este país, donde 13 millones de personas están en riesgo de morir por hambruna.

El pedido representa un cambio de tono de Washington hacia Riad tras la muerte del periodista saudita Jamal Khashoggi, destacado crítico del príncipe heredero saudita Mohamed bin Salman y excolaborador del diario Washington Post.

Pero Estados Unidos, que reclama el comienzo de conversaciones de paz en un plazo de 30 días, estima aún que el primer paso lo deben dar los rebeldes hutíes, apoyados por Irán, principal enemigo de la Casa Blanca y sus aliados saudíes.

El secretario de Defensa estadounidense, Jim Mattis, dijo que Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos están listos para conversar. “Tenemos que avanzar hacia un esfuerzo por la paz y no podemos decir que lo haremos en algún momento en el futuro”, expresó Mattis en un evento en Washington. “Tenemos que hacerlo en los próximos 30 días”, precisó.

El pedido de cese al fuego fue repetido por el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo.

“Es tiempo del cese de las hostilidades, incluyendo ataques con misiles y drones desde las áreas controladas por los hutíes hacia Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos”, informó Pompeo mediante un comunicado. “Luego, los bombardeos de la coalición deben cesar en todas las áreas pobladas de Yemen”, añadió.

Mattis pidió la misma sucesión de hechos, llamando a todas las partes a la mesa de negociación sobre la base de un “cese al fuego” que vería primero el retroceso de los rebeldes hutíes de la frontera y luego el cese de los bombardeos de la coalición árabe.

El cese de hostilidades permitiría al enviado de la ONU “reunir” a las partes en Suecia en noviembre “y llegar a una solución”, dijo Mattis.

Al respecto Griffiths reiteró su disposición de sentar a dialogar a las partes “en el plazo de un mes”. “El diálogo aún es la única vía para alcanzar un acuerdo incluyente”, insistió.

La ministra de Asuntos Exteriores sueca, Margot Wallström, demostró su “alegría” ante esa posibilidad de que su país acoja las negociaciones de paz y recordó que se trata de “la peor crisis humanitaria que hay ahora en el mundo”.

Tres años de intervención

Desde hace 10 días los hutíes posicionaron combatientes en los tejados de edificios de Hodeida, puerta de entrada de las tres cuartas partes de las importaciones en Yemen.

Tras el fracaso de las negociaciones apoyadas por la ONU en septiembre, la coalición antirrebelde anunció que reanudaba su ofensiva lanzada en junio pasado sobre Hodeida. Además de esta ciudad, los hutíes controlan la capital Saná y el norte del país.

El Gobierno yemenita se estableció en Adén, ciudad del sur donde el nuevo primer ministro Main Said efectuó su primera visita oficial el martes, desde su nombramiento el 16 octubre, según la agencia de prensa progubernamental Saba.

Arabia Saudita y sus aliados intervinieron en 2015 en el conflicto entre el presidente yemení, Abd Rabu Mansur Hadi, cuyo gobierno es reconocido por las Naciones Unidas, y rebeldes hutíes respaldados por Irán.

Estados Unidos es criticado por su apoyo a la coalición saudí, especialmente luego de que civiles murieran en una serie de bombardeos.

La guerra en Yemen causó 10.000 muertos y 56.000 heridos desde la intervención de la coalición y provocó “la peor crisis humanitaria en el mundo”, según la ONU.  

Por su parte, el Ministerio de Salud de Yemen informó que 2.508 personas fallecieron en los últimos cinco meses por el brote de cólera que afecta el país. (I)

La guerra
Las víctimas
Desde que estalló el conflicto en 2014  la oficina del Alto Comisionado documentó 17.000 víctimas civiles, de las cuales casi 10.471 son resultado de los ataques aéreos lanzados por el bloque saudí.  

18 por ciento de distritos no dispone de médicos. La mitad de los hospitales está cerrada.

Hambruna
Según datos de la ONU, 22 millones de personas - 75% de su población - necesitan ayuda humanitaria. (I)

Un hombre armado observa el retrato de un familiar junto a su tumba en Saná. Se estima que 575 personas murieron desde agosto en el conflicto.
Foto: EFE
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