La seguridad de Assange no será afectada por retiro de resguardo

- 19 de mayo de 2018 - 00:00
Desde su ingreso a la embajada de Ecuador en Londres, en 2012, el fundador de Wikileaks permanece bajo la protección del Gobierno del país sudamericano.
Foto: Archivo / El Telégrafo

Un exdiplomático y un analista en temas internacionales concuerdan en que decisión del presidente Lenín Moreno es “coherente” con las medidas de austeridad que aplica el Gobierno.

El asilo al fundador del portal WikiLeaks, Julian Assange, en la Embajada de Ecuador en Londres, se mantiene inalterable, aunque el pasado jueves el Gobierno retiró la seguridad especial en la legación diplomática.

La decisión fue anunciada por la Secretaría de Comunicación (Secom).

“El presidente de la República, Lenín Moreno Garcés, ha dispuesto que se retire de forma inmediata cualquier tipo de seguridad adicional a la de la Embajada de Ecuador en Londres”, reza el comunicado.

Agrega que “en adelante mantendrá un resguardo similar al del resto de embajadas ecuatorianas en el mundo”.

En días pasados, el diario británico The Guardian publicó una información en la que señalaba que el Gobierno ecuatoriano había “gastado millones” para la protección del fundador de WikiLeaks.

La decisión del Gobierno es considerada como una medida prudente por parte de Jorge Mora, catedrático de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE).

Señaló que hubo una exageración por parte del gobierno anterior, al decir que existía un “riesgo potencial de peligro”.  Sostuvo que “Reino Unido es uno de los países de mayor seguridad jurídica a nivel internacional”.

Respecto a que se mantendrá el resguardo normal, Mora incluso catalogó el hecho como una decisión coherente, ya que va de acuerdo con el proceso de austeridad. Incluso establece diferencias.

“Creo que Julian Assange ha cometido algunos excesos en cuanto a la libertad de expresión, sin embargo es su responsabilidad, aunque Ecuador cumple con el deber civil de protegerlo, dándole asilo en la Embajada; lo otro es quitar los excesos por el gobierno anterior”, manifestó el catedrático.

De su lado el exdiplomático Marcelo Fernández de Córdova también concuerda con la medida adoptada por el presidente Lenín Moreno.

Sostuvo que “nunca se le debió dar seguridad a un ciudadano extranjero, ya que eso es para los ecuatorianos”. Recordó que en diciembre pasado recién se le otorgó la nacionalidad, como parte de una acción de la Cancillería.

Por ello formuló un llamado al Ejecutivo para que cancele o retire el asilo al periodista australiano y se le dé un plazo determinado para que resuelva sus problemas legales con Suecia.

“Una vez cumplido ese plazo puede autorizar a las fuerzas de seguridad inglesa para que ingresen a la Embajada”, arguyó.

En relación a las posibles críticas de parte de grupos de defensores de los derechos humanos y de libertad de expresión recalcó que el gobierno debe velar, de manera preferencial, por los intereses de Ecuador.

“En primer lugar, las reglas de un asilo en Europa son totalmente diferentes a las de América Latina”.

Agregó que Ecuador es parte de la Convención de Asilos que se suscribió en Caracas en 1954, que está vinculada con cuestiones políticas, pero Assange es acusado por delitos comunes en Suecia y tiene que responder ante la justicia inglesa por haber violado la detención domiciliaria que tenía en Inglaterra.

Fernández de Córdova explicó que esta situación “no beneficia a Ecuador porque afecta las relaciones con países amigos, como Inglaterra o España. Evidentemente es un tema que molesta a Estados Unidos, que es nuestro socio principal”.

El exdiplomático manifestó que el otorgamiento del asilo fue simplemente una acción de publicidad para aparentar un respeto aparente a la libertad de expresión, cuando dentro del país se suprimía totalmente.

“En este rato los intereses son dar la imagen de un país serio, que está cambiando de dirección, dejando a un lado antecedentes ideológicos que simplemente es lo que ha primado en esto”, puntualizó.

Guillaume Long, exembajador de Ecuador ante las Naciones Unidas en Ginebra y excanciller, declaró a un portal web que se dispuso de personal de seguridad debido a la conmoción que causó la llegada de Assange y al resguardo policial que se desplegó en 2012. (I)

-------------------------------

Ciudadano es investigado por filtrar archivos

Joshua Schulte trabajaba para la CIA y diseñaba softwares para acceder a computadoras de supuestos terroristas. Este es el principal sospechoso de haber filtrado documentación clasificada de un programa de hacking de esa agencia a WikiLeaks, según informó The New York Times.

El ciudadano está detenido en un penal de Nueva York por cargos distintos a esa filtración, pese a que el FBI decomisó documentos de su apartamento en marzo del año pasado: archivos relacionados con la CIA y Agencia de Seguridad Nacional (NSA).

Fue acusado de posesión de pornografía infantil y no por el caso “Vault 7” (La filtración a WikiLeaks) después de que los agentes hallaran materiales de ese tipo en un servidor que él había creado, de acuerdo con el diario, que cita documentos de los tribunales en los que Schulte parece sugerir que sabía que esas imágenes encriptadas estaban ahí.

Su defensa ha pedido a los fiscales que se pronuncien sobre los cargos relativos a la filtración. “Este caso lleva arrastrándose desde agosto de 2017”, expresó Sabrina P. Shroff.

La justicia manifestó que lo procesaría en los próximos 45 días, mientras que Shroff pidió al tribunal que impusiera una fecha límite para que las autoridades abordaran los cargos de espionaje por filtrar documentos de la CIA a WikiLeaks. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: