La furia de Dorian provoca olas de hasta siete metros de alto

- 03 de septiembre de 2019 - 00:00
Foto: EFE

Millones de personas a lo largo de la costa sureste de Estados Unidos se preparan para los efectos de Dorian en los próximos días a medida que los meteorólogos advierten que la tormenta, que se arrastra hacia el oeste, eventualmente se desviará al norte de la costa de Florida.

“Esperamos un movimiento más hacia el noroeste que tomará el centro a lo largo de la costa este de Florida, pero lo suficientemente cerca como para esperar ver condiciones de huracanes a lo largo de la costa en esa área de advertencia de huracanes”, explicó Michael Brennan, jefe de especialistas del Centro Nacional de Huracanes (NHC).

El Gobierno de Estados Unidos declaró en situación de alerta los estados de la Florida, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia y Alabama por la inminente llegada del huracán, que  la tarde de ayer fue degradado a categoría 4 y calificado como potencialmente destructivo.

El presidente estadounidense, Donald Trump, indicó que esos cinco estados serán más afectados por Dorian, que parece ser uno de los ciclones “más potentes de la historia” porque el domingo desarrolló vientos máximos sostenidos de 354 kilómetros por hora al tocar tierra en el archipiélago de  las islas Bahamas.

Dorian se encontraba  ayer a 330 kilómetros de la ciudad de West Palm Beach, en Florida. Tras su paso por este estado se espera que las condiciones se deterioren la noche de hoy en la costa de Georgia, mañana en Carolina del Sur y el jueves en Carolina del Norte, informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés), con sede en Miami.

Durante su paso por las islas Ábaco y Gran Bahama, el huracán entonces de categoría 5,  arrasó con casas, volcó automóviles y derribó postes del tendido eléctrico, de acuerdo con los primeros balances de medios locales.

El peligro para las islas Ábaco incluyó oleajes de 18 a 23 pies (5,5 a 7 metros) por encima de los niveles normales, muy destructivas, dijo el NHC.

Un video filmado en Ábaco mostró docenas de personas esperando la tormenta, acurrucadas juntas en el único departamento que quedó en pie, con un techo que se derrumbaba y las paredes goteaban.

“Esta es la única casa que queda en pie en el vecindario”, dijo una mujer en el video mientras la tormenta se desataba. “Este es el único lugar seguro en el que podemos estar ahora”.

Medios locales informaron que un niño, de 7 años, identificado como Lachino Mcintosh, se ahogó en las islas Ábaco cuando se dirigía con su familia a un refugio. Su hermana fue reportada como desaparecida.

“Este es probablemente el día más triste y peor para mí para dirigirme al pueblo de las Bahamas”, dijo el primer ministro de las Bahamas, Hubert Minnis, en un tweet después de informar sobre la tormenta. “Nos enfrentamos a un huracán que nunca hemos visto en las Bahamas. Por favor, oren por nosotros”. (I)

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