El costoso sueño latino de las quinceañeras

- 09 de septiembre de 2018 - 00:00
Foto: Internet

Con la migración en Estados Unidos la demanda aumentó. Los valores van desde los $ 9.000 y algunos padres se endeudan hasta por 36 meses.

Vanessa Flores indica que sus padres gastaron $ 12.000 en su fiesta de 15 años en Los Ángeles. Los de Adriana García desembolsaron $10.000 en Nueva York, ambas dicen que sus padres se endeudaron hasta por 36 meses para costear esta tradición.

Las adolescentes nacidas en Estados Unidos, pero cuyos padres son latinos, especifican que la celebración fue incentivada por sus progenitores. En el caso de Adriana se inclinaba más por la fiesta de los “Dulces 16” (tradición estadounidense), no obstante, su madre mexicana ahorró durante dos años y sus tías paternas -colombianas-, que viven en otros estados, ayudaron con los gastos.

Norma Capitanachi, directora de la revista Quinceanera Magazine Southern California, dice que este proyecto que nació hace 11 años para los mexicanos, ahora tiene clientes guatemaltecos, hondureños y argentinos. Sus consumidores son de clase media alta; los costos van desde $ 10.000 y su planificación es mínimo con 12 a 6 meses de anticipación.

El sociólogo Francisco Luna indica que la celebración de 15 años tiene distintos orígenes. La común es que nació en las culturas azteca y maya de México.

“Era un rito indígena de pubertad para anunciar que era apta para manejar un hogar. Con la conquista de los españoles, que eran católicos, se adaptó la misa. En el siglo XIX entró el vals y los vestidos”, detalla Luna.

Para el historiador Rodolfo Pérez, el presentar a la joven ante la sociedad siempre se hizo y la quinceañera es adoptada de los “Dulces 16” de EE.UU. “En la Sociedad Tungurahuense (club) los padres sienten el deber social con el barrio. Otros hacen la fiesta en una terraza”.

Para Luna, este festejo, que se considera machista, ha cambiado, pero el consumismo no. “Los padres piensan que deben entregar privilegios. Con las nuevas generaciones los regalos cambian a viajes al extranjero, fiesta en discotecas y hasta dan siliconas (cirugías estéticas)”.

Las princesas en la pobreza

La fotógrafa francesa Delphine Blast, quien trabajó como parte de una ONG boliviana, cuando conoció de los sacrificios económicos, decidió contar esta historia a través de imágenes.

Quinceañera: el sueño de ser princesa en un mundo de pobreza, es el nombre de la exposición que retrata a las jóvenes colombianas y bolivianas en medio de sus casas con estructura precaria.

Tras comparar el costo de una celebración de quinceañera con el de una boda, Delphine se preguntó si los sacrificios de los padres para organizar una fiesta de horas realmente son por ellos o por sus hijas. En su opinión: “Algunas madres ven reflejados sus sueños en ese festejo”. (I)

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