Cómo fueron los últimos 30 minutos de vida de George Floyd

- 01 de junio de 2020 - 13:00

Todo empezó con el reporte de un billete falso en una tienda de comestibles. Y culminó con la muerte de George Floyd, un afroestadounidense de 46 años, después de ser arrestado por la policía en Minneapolis, Minnesota, Estados Unidos.

Los hechos comenzaron el 25 de mayo, poco después de las 20:00 hora local, cuando un empleado de Cup Foods, una tienda de abarrotes en Minneapolis, reportó a la policía un billete falso de $20.

El empleado creyó que el billete que George Floyd había utilizado para comprar un paquete de cigarrillos era falsificado.

Floyd vivía en Minneapolis desde hace varios años tras mudarse desde Houston, su ciudad natal en Texas.

Había estado trabajando como guardia de seguridad en la ciudad pero, al igual que millones de estadounidenses, se quedó sin empleo por la pandemia de coronavirus.

Cliente habitual de Cup Foods
Lo conocían como alguien amistoso y agradable que nunca causaba problemas, según le dijo a la cadena NBC el dueño de la tienda, Mike Abumayyaleh.

Pero Abumayyaleh no estaba trabajando el día que ocurrió el arresto.

Y al reportar el billete sospechoso, su empleado, un adolescente, siguió el protocolo establecido.

En la llamada realizada al 911, el número de los servicios de emergencia, el empleado le dijo al operador que había exigido que se le regresaran los cigarrillos, pero que Floyd no quería hacerlo, según se lee en una transcripción de la llamada publicada por las autoridades.

El empleado indicó que el hombre parecía “borracho” y que “no estaba en control de sí mismo”, señala la transcripción.

Poco después de la llamada, aproximadamente a las 20:08, dos agentes de policía llegaron al lugar.

Floyd estaba sentado con otras dos personas en un auto estacionado a la vuelta de la esquina.

Después de acercarse al auto, uno de los agentes, Thomas Lane, sacó su arma y le ordenó a Floyd que mostrara las manos.

En un reporte del hecho, los fiscales no explican por qué Lane pensó que era necesario sacar el arma.

Lane, expresan los fiscales, “colocó las manos sobre Floyd y lo sacó del auto”.

Posteriormente, señalan, Floyd “se resistió activamente a que lo esposaran”.

Pero una vez esposado, Floyd se mostró conforme mientras Lane le explicaba que estaba siendo arrestado por “utilizar moneda falsificada”.

Fue cuando los agentes trataron de meter a Floyd en el auto patrulla cuando comenzó un forcejeo.

A alrededor de las 20:14, Floyd “se puso tenso, se cayó al suelo y le dijo a los agentes que era claustrofóbico”, indica el informe.

Entonces llegó al lugar el agente Chauvin.

Tanto él como otros agentes intentaron nuevamente meter a Floyd en la patrulla.

Durante ese intento, a las 20:19, Chauvin sacó a Floyd del asiento de pasajero, "lo que hizo que se cayera al suelo”, dice el reporte.

Se quedó allí, postrado boca abajo, y todavía esposado.

"No puedo respirar"
En ese momento los testigos comenzaron a filmar a Floyd, que parecía estar en un estado de angustia.

Estos momentos, captados en múltiples teléfonos móviles y compartidos extensamente en redes sociales, serían los últimos minutos de la vida de Floyd.

Floyd estaba siendo sujetado por los agentes cuando Chauvin colocó su rodilla izquierda entre la cabeza y el cuello del afroestadounidense.

“No puedo respirar”, decía repetidamente Floyd, suplicándole a su mamá y rogando “por favor, por favor, por favor”.

Durante 8 minutos y 46 segundos, Chauvin mantuvo la rodilla sobre el cuello de Floyd, afirma el reporte de los fiscales.

Cuando habían pasado los primeros 6 minutos de ese período, Floyd dejó de reaccionar.

Videos del incidente muestran que en ese momento Floyd dejó de hablar mientras los testigos urgían a los agentes a que le revisaran el pulso.

Uno de los agentes, Kueng, lo hizo.

Chequeó la muñeca derecha de Floyd, pero “no pudo encontrarlo”.

Y sin embargo, los policías no se movieron.

A las 20:27. Chauvin retiró la rodilla del cuello de Floyd.

Este no se movía.

Entonces lo pusieron en una camilla y lo llevaron en ambulancia hacia el Centro Médico del Condado de Hennepin.

Lo declararon muerto casi una hora más tarde.

Una noche antes de su muerte, Floyd había hablado con uno de sus amigos más cercanos, Christopher Harris.

Este le había aconsejado a Floyd que contactara con una agencia de empleo temporal.

La falsificación, señala Harris, no era algo que vincularas con su carácter.

“La forma como murió no tiene sentido”, afirma Harris.

“Rogaba por su vida. Suplicaba por su vida. Cuando te esfuerzas tanto por confiar en este sistema, un sistema que sabes no está diseñado para ti, cuando constantemente buscas justicia por medios legales y no puedes lograrla, entonces comienzas a hacer justicia por tu propios medios”. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto:
Medios Públicos EP