El cardenal Pell apela para evitar cárcel por pederastia

- 07 de marzo de 2019 - 00:00
El cardenal australiano George Pell, custodiado por la policía, se dirige a la corte en Melbourne. Un tribunal lo acusó de abusar sexualmente de niños.
Foto: EFE

La justicia emitirá, el 13 de marzo, la sentencia contra el prelado que podría afrontar hasta 10 años de cárcel por abusar sexualmente de niños. El pasado diciembre fue declarado culpable.

El cardenal católico australiano George Pell fue declarado culpable de abuso sexual infantil, pero una apelación podría revocar su condena.

Desde que las noticias del juicio de Pell se hicieron públicas, se plantearon interrogantes en torno a las pruebas en que se basaron para condenarlo.

El prelado, de 77 años, fue declarado culpable de abusar sexualmente de dos niños, de 13 años, tras una misa en la catedral de St. Patrick’s, en la ciudad de Melbourne, en 1996. El veredicto fue emitido el 11 de diciembre de 2018 pero se hizo público el 26 de febrero por motivos legales.

Sus abogados presentaron tres motivos para su apelación, que se escuchará el 5 y 6 de junio en el Tribunal de Apelación después de que la condena de Pell sea ratificada por el juez del Tribunal del Condado de Victoria, Peter Kidd, el 13 de marzo. El religioso podría afrontar máximo  10 años de prisión por cada uno de los cinco cargos que le atribuyen.

La defensa de Pell, quien está interno en un centro penitenciario desde el 27 de febrero, apuntó en el recurso que la resolución de culpabilidad “es poco razonable y no puede apoyarse en la evidencia”, señala el texto.

El  juez Kidd levantó el 26 de febrero la prohibición de informar sobre el caso contra Pell, y por consiguiente hizo público el veredicto de culpabilidad. Tomó esta decisión para que no influyera en otro proceso por presunta pederastia que el prelado habría cometido en la década de 1970 y que finalmente fue sobreseído ese mismo día.

El profesor David Hamer, de la Universidad de Sídney, considera que los jueces de apelación no deben anular el resultado del juicio al evaluar el veredicto del segundo caso, que declaró a Pell culpable.

El experto en derecho indicó al portal news.com.au que la forma como el tribunal considera las apelaciones es bastante controlada.

Tras conocerse el veredicto, el Vaticano anunció que Pell ya no ocupa el cargo de prefecto de Economía, considerado como el número tres de la Santa Sede. Además, tiene prohibido el ejercicio público del ministerio sacerdotal y mantener contacto, en cualquier modo y forma, con menores de edad.

El abuso sexual
Pell habría cometido abuso sexual cuando era arzobispo de Melbourne, en 1996, y sacerdote en Ballarat, en los años 70.

El primer juicio, en el que fue condenado, se centró en las denuncias de Melbourne. El segundo juicio, que fue descartado, se centró en los cargos de Ballarat.

En las audiencias preliminares en marzo de 2017, el equipo legal de Pell solicitó con éxito que las denuncias se escucharan en dos juicios separados. Otros cargos presentados inicialmente contra Pell se retiraron durante las audiencias previas al juicio.

Pell fue declarado culpable el 11 de diciembre de 2018 por cinco cargos de abuso sexual de menores, a raíz de los cargos de agresión sexual a dos exmiembros del coro de la catedral de Melbourne.

El veredicto se produjo en un nuevo juicio de cinco semanas, luego de que un jurado en un proceso anterior no llegó a un fallo unánime.

En octubre de 2018 el primer jurado terminó estancado 10-2 a favor de Pell.

El segundo jurado tomó tres días para encontrar a Pell culpable de abusar sexualmente de dos coristas en la sacristía de la catedral de Melbourne en una fecha no especificada en la segunda mitad de 1996.

El abuso sexual fue presuntamente cometido por Pell contra los dos coristas después de una misa dominical, de las 10:30, en la catedral de Melbourne.

Una de las víctimas afirmó ante un jurado que Pell forzó a uno de ellos a practicarle sexo oral y realizó un acto indecente con el otro. Un mes después, la víctima dijo que Pell lo empujó contra una pared y palpó sus genitales.

La segunda víctima murió luego de una sobredosis de drogas sin revelar nunca el abuso que sufrió.

El acusador sobreviviente no puede ser identificado bajo la ley australiana que rige a las víctimas de abuso sexual. (I)  

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: