Bolivia irá de nuevo a las urnas sin Evo en el poder

- 11 de noviembre de 2019 - 00:00
Los enfrentamientos, los incendios de las casas de algunos funcionarios de Gobierno y la rebelión policial motivaron la salida de Morales. Hubo festejos luego de su dimisión. Las manifestaciones dejaron tres muertos y 384 heridos.
EFE

La crisis política y la violencia obligaron a Evo Morales y al vicepresidente Álvaro García a dejar al poder. Los titulares del Senado y de la Cámara de Diputados también renunciaron. Las Fuerzas Armadas y la Policía pidieron la salida del Gobierno.

Evo Morales renunció a la Presidencia de Bolivia tras casi 14 años en el poder.

El anuncio lo hizo a través de un vídeo en el que aparece junto al vicepresidente Álvaro García Linera, quien también confirmó que dejaba su cargo “por lealtad a Evo”.

La renuncia se produjo este domingo, horas después de que anunciara una nueva convocatoria a elecciones, una vez que la comisión de la Organización de Estados Americanos (OEA) detectó “serias” irregularidades en los comicios presidenciales del pasado 20 de octubre.

Entre ellas “la existencia de actas físicas con alteraciones y firmas falsificadas”, así como otras “inconsistencias”, según el informe, de 13 páginas, elaborado por un grupo de auditores.

El país suramericano atraviesa una seria crisis desde que Morales fue proclamado vencedor, mientras la oposición denunció fraude y pidió su salida del cargo.

Los enfrentamientos entre afines y contrarios a Morales dejan desde entonces tres muertos y más de cuatrocientos heridos.

Aquello ocasionó que este domingo las Fuerzas Armadas de Bolivia y la Policía pidieran la renuncia de Morales para recobrar la paz luego de tres semanas de violentas protestas.

“Renuncio a mi cargo de presidente para que (Carlos) Mesa y (Luis Fernando) Camacho no sigan persiguiendo a dirigentes sociales”, declaró el exmandatario en ese video.

Con la dimisión de Morales y García los bolivianos se preguntan ¿quién quedará al mando del país? y ¿cuándo serán las nuevas elecciones?

De acuerdo con la legislación boliviana Adriana Salvatierra, titular del Senado Plurinacional, debería asumir el mando el país. Sin embargo, la funcionaria también anunció su dimisión del cargo.

Otros de los nombres que sonaba para ocupar el cargo es el de Víctor Borda, presidente de la Cámara de Diputados.

No obstante, horas antes de la renuncia de Morales también dimitió, así como lo hicieron los ministros de Estado y otras autoridades.

Marcelo Arequipa, politólogo boliviano, dijo al diario La Tercera que “si renuncia la presidenta del Senado queda un vacío de poder porque nadie puede asumir la presidencia si no hay la sucesión constitucional”.

Precisamente, en el vídeo de renuncia Morales se mostró dolido por la violencia de los últimos días. Recalcó que enviaba al Parlamento su carta de salida del poder para que cesen los actos violentos.

“La lucha no termina acá”, advirtió con la voz entrecortada por momentos, para insistir en su denuncia de un “golpe cívico, político y policial” instigado por “grupos oligárquicos que conspiran contra de democracia”.

Tras la divulgación de esas imágenes surgieron otras de los festejos de quienes llevaban días en las calles buscando su salida.

Posteriormente, María Eugenia Choque Quispe, presidenta del Tribunal Electoral, fue detenida en un operativo que realizó el Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI) de la Policía Boliviana en La Paz.

El procedimiento se dio dentro de las órdenes que hay en contra de los miembros de ese tribunal por el manejo que se le dio a las elecciones del 20 de octubre.

Además, se conoció que Salvatierra, como última medida, convocará a una sesión del Senado para elegir una nueva directiva, de donde podría salir el nuevo mandatario boliviano. (I) 

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