La auditoría de la OEA en Bolivia tardará 12 días

- 01 de noviembre de 2019 - 00:00
Campesinos bolivianos afines al presidente Evo Morales reclaman el fin de los bloqueos en La Paz.
EFE

La delegación del organismo internacional llega a La Paz para verificar el cómputo de votos de las elecciones presidenciales del 20 de octubre por denuncias de fraude.

En medio de un escenario de convulsión, especialistas y auditores de la Organización de los Estados Americanos (OEA) revisan la votación del 20 de octubre, cuyo resultado dio como ganador en primera ronda al presidente Evo Morales.

En un comunicado, el organismo indica que el opositor Carlos Mesa, quien inicialmente exigió balotaje en medio de denuncias de fraude, expresó su acuerdo con los ejes del trabajo, aunque ayer la alianza que encabeza, Comunidad Ciudadana (CC), aseguró que mantiene una posición “invariable” de rechazo al estudio.

Llegó a La Paz parte del equipo técnico que trabajará en la auditoría, la otra parte lo hará entre hoy y los próximos días de conformidad a lo que se organice, anunció el canciller Diego Pary. 

La delegación está conformada por 30 personas del organismo internacional.

Arturo Espinoza, coordinador del equipo técnico de la OEA para la auditoría, anunció que “somos 30 personas que emitiremos informes al secretario general de la OEA y el informe en su momento también será público”.

El trabajo del equipo, que tardará entre 10 y 12 días, se basará en la verificación de cómputos que incluye actas, papeletas, votos; la verificación del proceso, lo cual incluye, entre otros, aspectos informáticos; el componente estadístico y de proyecciones, así como el componente de cadena de custodia de las urnas, explicó Espinoza.

Acusaciones
Las movilizaciones se suceden en Bolivia desde que, tras las elecciones, la oposición y movimientos cívicos denunciaran un fraude en el recuento de votos a favor del presidente del país y candidato a la reelección, a quien el órgano electoral dio por ganador.

Las protestas fueron violentas en los últimos días en varias ciudades del país, con enfrentamientos entre partidarios y detractores de Evo Morales, además de choques con la Policía.

En este escenario, Morales y Mesa cruzaron acusaciones por la muerte de dos personas en las protestas del miércoles. Mario Salvatierra, de 55 años, y Marcelo Terrazas, de 41, fallecieron en los disturbios en Montero, en los que hubo seis heridos, según el Ministerio de Gobierno de Bolivia.

Morales expresó sus condolencias a las familias. “Pero ese problema de dónde viene, de la violencia”, advirtió en referencia a la oposición y movimientos cívicos que se movilizan al no reconocer su victoria en las elecciones del 20 de octubre.

“Lamento mucho lo que   pasa en Bolivia”, indicó durante un acto en la ciudad boliviana El Alto, donde denunció que “ganamos y empiezan las agresiones” con el fin de “anular las elecciones”.

Morales aseguró que ya antes de los comicios estos movimientos ciudadanos habían anunciado que no reconocerían su triunfo.

Por su parte, Mesa expresó en un video difundido por redes sociales sus condolencias a las familias de los fallecidos, que fueron, según él, “víctimas de acciones con intención de matar protagonizadas por militantes del gobierno que llegaron con violencia”.

“Es imprescindible una investigación inmediata sobre las responsabilidades de quiénes son los autores de estas dos muertes, pero pedimos una investigación imparcial e independiente”, sentenció Mesa. El político instó a sus seguidores a mantener de forma pacífica las movilizaciones.

La cantidad de heridos es  al menos de 139 desde que iniciaron los incidentes, según datos de la Defensoría del Pueblo boliviana. (I)   

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